Aviso: Esta noticia tiene más de un año. Última actualización: 11/03/2008 11:09
El traje de enfermera le sienta estupendamente. María Barranco afronta con ilusión su cameo en Hospital Central con el personaje de Manuela, que aparecerá en dos capítulos de la exitosa serie. Con vistas en nuevos proyectos cinematográficos que aún no se atreve a desvelarnos, confiesa que aunque su hija, que ya tiene 14 años, no tiene aún las cosas muy claras, no se siente atraída por el mundo de la interpretación.
- ¿Cómo se ha producido tu incorporación a la serie?
- Pues en principio mi personaje aparecerá solo en dos capítulos. Encarno a Manuela, una enfermera que lleva mucho tiempo sin trabajar y que es hermana de Teresa. Y como la vida misma, cuando se incorpora al hospital tras tanto tiempo sin ejercer le pasa lo que a mi en mi casa con cualquier aparato electrónico, que no sabe cómo manejarse, está como un pulpo en un garaje (ríe). Al principio parece un poco inepta, pero Manuela engloba la comicidad y la ternura y va a solventar muchos problemas que hay en el hospital.
- ¿Y tu personaje es tan cotilla como su hermana en la serie?
- No, para nada. A ella no le da tanto tiempo a manifestarse está bastante asustada con lo que le rodea, pero del primer capítulo al segundo hay cambios muy sustanciales en Manuela. Ambas se llevarán una sorpresa porque llevan mucho tiempo sin tener contacto.
- ¿Cabe la posibilidad de que sea un personaje fijo en la serie?
- Eso hay que preguntárselo a los de la serie (ríe). Pero no me importaría, me he sentido muy a gusto trabajando aquí, el equipo es estupendo y esta serie está llena de gente con ganas que no deja que se caiga en la apatía.
- ¿Y cómo se lleva eso de meterte en un personaje que salva vidas?
- Te sientes muy importante, es una profesión fascinante. Además nunca antes había interpretado a una enfermera, he hecho de monja, de prostituta, de ama de casa... (ríe). A nosotros, los actores, nos aplauden, en cambio al doctor le das las gracias cuando te salva la vida, y habría que aplaudirles, yo, de hecho, hasta me he puesto de rodillas para agradecerlo cuando me he visto en esa situación.
- Ya metidos en temas médicos... ¿Eres hipocondríaca?
- Curiosamente empecé a estudiar medicina, pero por fortuna para los pacientes me dediqué al teatro (ríe). No soy hipocondríaca, pero empiezo a notar que la máquina corporal tiene que pasar la ITV de vez en cuando y eso me fastidia, tengo una tendinitis que me está fastidiando y eso no me pasaba años atrás.
- Hace mucho tiempo que no tocabas las series, ¿qué recuerdas de la etapa de Ellas son así ?
- Lo recuerdo como uno de los momentos más felices de mi vida, vuelvo a esta cadena y me siento como en casa, mis hermanas de la serie han seguido siendo mis hermanas en la vida. La televisión, y más las series, resultan muy cómodas porque toda la trama está muy repartida y te da la posibilidad de que tu personaje tenga chicha.
- Y tú, ¿qué ves en la televisión?
- No veo mucho la tele, pero suelo ojear algún informativo, series, y me molesta muchísimo que me corten una película que me gusta con publicidad, por eso suelo ir más a las grandes salas.
- Tu hija debe estar hecha una mujercita, ¿sabes si está interesada en seguir tus pasos?
- Está muy mona, tiene 14 años y a ella si que le enganchan las series. Aún no tiene nada claro pero no parece que le llame la atención, alguna vez me ha dicho que tan solo haría una película en sus ratos libres (ríe). Su postura ante mi profesión me parece muy inteligente, no la entusiasma pero tampoco le es indiferente, no tiene ensalzada esta profesión y eso le hace tener los pies en la tierra.