Aviso: Esta noticia tiene más de un año. Última actualización: 28/05/2007 11:01
La Policía de Beverly Hills detuvo ayer a la actriz estadounidense Lindsay Lohan, después de que su coche deportivo chocara contra un bordillo, por la sospecha de que la joven conducía bajo los efectos del alcohol. El padre de Lohan se mostró preocupado por el estado de su hija, y mostró su intención de "ayudarle en muchos aspectos" y de que la polémica joven vuelva a someterse a un programa de rehabilitación, después de haber pasado por Alcohólicos Anónimos sin demasiados cambios en su actitud.
La actriz se dio a conocer en 2004, después de protagonizar la película 'Chicas Malas', bajo la dirección de Mark Waters, aunque alcanzó la fama por sus continuas fiestas y borracheras en el circuito hollywodiense, junto a la polémica Paris Hilton.
El accidente de ayer sucedió cerca de las 5 de la madrugada, cuando la joven de 20 años de edad, que no alcanza la edad mínima que permite beber en EE.UU, chocó contra el bordillo de Sunset Boulevard junto a otros dos pasajeros. Lohan fue entonces trasladada hasta un centro hospitalario donde fue tratada de heridas leves.
La Policía la siguió hasta el hospital donde fue arrestada por conducir bajo los efectos del alcohol y, aunque fue puesta en libertad, es posible que aumenten los cargos en su contra en vista del juicio al que se enfrentará el próximo 24 de agosto ya que, según fuentes policiales, también le fue sustraída una importante cantidad de cocaína.
Lohan ingresó en un centro de desintoxicación de Los Ángeles para tratar su adicción al alcohol, después de que se desmayara en una fiesta posterior a los premios Golden Globes. Sin embargo, parece que la terapia no fue muy fructífera, ya que la joven ha vuelto a ser motivo de escarnio público por sus excesos etílicos y en alguna ocasión ha tildado las informaciones de "exageraciones", porque, según ella, sólo es una joven "divirtiéndose" y aprovechando "su juventud".
"SOY IGUAL QUE TÚ"
El padre de la actriz admitió ayer su preocupación por las continuas juergas de su hija y aseguró que se siente con ganas de ayudarle. Michael Lohan también pasó tiempo en prisión por conducir ebrio, por lo que deseó que su hija no cometa los mismos errores en los que cayó él. Padre e hija no se ven desde hace dos años, aunque mantienen una relación telefónica.
El padre de la joven aseguró que en una reciente conversación su hija le confesó que "soy igual que tú, soy tú". Michael Lohan aseguró ser "el primero que reconoce haber cometido errores en el pasado" pero confió en que Lindsay "aprenda de sus errores". Sin embargo, el hombre de 47 años no muestra mucha confianza en su progenitora ya que afirmó desear "mirar a sus ojos y conocer la verdad ya que puede ayudarle en muchos aspectos".