Junta prevé ampliar la Reserva de Pesca en la desembocadura del Guadalquivir para mejorar la protección en la zona

Actualizado 30/05/2010 13:37:52 CET

SEVILLA, 30 May. (EUROPA PRESS) -

La Dirección General de Peca y Acuicultura de la Consejería de Agricultura y Pesca prevé ampliar la Reserva de Pesca en la desembocadura del Guadalquivir, de forma que se "aumente y mejore" la protección de la zona al integrarse dentro de la misma las aguas interiores de las Zonas de Producción de moluscos bivalvos y gasterópodos, túnicados y equinodermos AND10 y AND11.

Según el informe del Consejo de Defensa de la Competencia de Andalucía, recogido por Europa Press, esto supondría la modificación de la Orden ya existente al respecto y significaría ampliar la propia Reserva con la creación de una nueva zonificación, así como la regulación de la actividad pesquera en este nueva conformación.

Esta modificación implica el aumento de la superficie de la zona A ya existente y, por otro lado, la incorporación de una nueva zona denominada D. Además, modifica las limitaciones de uso en la Zona C, se fijan limitaciones en la Zona D, se regula el seguimiento científico de las embarcaciones pesqueras andaluzas y se estable de forma excepcional una regulación especial para la práctica de la pesca con artes de arrastre y de cerco en determinadas zona.

SEIS AÑOS

La Reserva de Pesca del Guadalquivir cuenta con cerca de seis años desde que la Consejería de Agricultura y Pesca impulsara su declaración, pues dadas sus características y localización, esta zona estuárica juega un papel trascendental en la evolución y desarrollo de las pesquerías del Golfo de Cádiz y de la zona del Espacio Natural de Doñana.

De esta forma, a través de la publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) de la Orden de 16 de junio de 2004, la Consejería propició una regulación específica para la explotación racional del potencial pesquero de esta zona, que ocupa una superficie total de 202 kilómetros cuadrados y abarca parte del cauce principal del río y unas 14 millas náuticas de la franja costera.

Desde su declaración como Reserva de Pesca, la desembocadura del Guadalquivir cuenta con protección específica por ser un espacio idóneo para la cría de numerosas especies pesqueras y, además, la actividad pesquera tradicional que se desarrolla en la zona está regulada y controlada. Además, permite compatibilizar la explotación racional de los recursos con el desarrollo de una actividad económicamente rentable para el sector pesquero.

INTERÉS PESQUERO

En la actualidad, la Reserva de Pesca está divida en tres zonas, A, B y C, en las que se ha realizado una regulación específica adecuada a las características del medio físico y biológico de cada una de ellas. La zona A, de máxima protección, comprende el cauce principal del río, desde el caño Martín Ruiz hasta el Puerto de Bonanza (Sanlúcar de Barrameda).

La zona B corresponde con la parte de la desembocadura y es la más extensa de toda la Reserva. Se caracteriza por sus fondos fangosos, formados por el continuo aporte de sedimentos del río, y es un área trascendental para la reproducción y alevinaje de muchas especies, que comienzan su ciclo vital en el río.

La zona C, por último, se extiende desde el límite de la zona B hasta las proximidades del municipio de Matalascañas. Tiene un carácter transitorio entre la zona a proteger y el resto del litoral y sus fondos son más arenosos.

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