DIEZ AÑOS DE PROGRESO

Susana Díaz

Andalucía consiguió, en los primeros años de la democracia, imponer la igualdad como pilar fundamental del modelo de Estado, evitando así que en nuestro país hubiera ciudadanos de primera y de segunda categoría.

En 2001 fuimos la primera comunidad autónoma en poner sobre la mesa la necesidad de reformar el sistema competencial apuntado en la Constitución de 1978, para acercar más el funcionamiento de las administraciones regionales a las necesidades reales de la ciudadanía.

Hace ahora 10 años, los andaluces y andaluzas apostamos por fortalecer el autogobierno de nuestra comunidad con un nuevo Estatuto de Autonomía. Un Estatuto de máximos, alumbrado desde el mayor de los consensos políticos y sociales jamás conseguidos en nuestra comunidad.

Un Estatuto de gran calado social, que recoge el máximo de competencias y el máximo de posibilidades financieras, siempre en el marco de la Constitución española y con respeto absoluto a la unidad del país y a su diversidad. Acometimos este proceso de reforma para gestionar mejor, de manera más eficaz y eficiente, y con el reto de trazar el camino de progreso que queremos para Andalucía.

Si analizamos la evolución de la comunidad andaluza en esta última década, podemos concluir que, gracias a su nuevo Estatuto, Andalucía se ha convertido en una referencia nacional y europea en bienestar y en derechos sociales.

En Andalucía hemos blindado la sanidad pública para que nadie haga negocio con el derecho universal a la salud; contamos con el sistema educativo sostenido con fondos públicos más potente, accesible e igualitario de España; garantizamos la atención a las personas que padecen dependencia; contamos con la red de servicios sociales más amplia del país y luchamos de manera efectiva contra la injusticia que suponen los desahucios o los abusos bancarios.

El Estatuto nos ha permitido, igualmente, avanzar hacia un nuevo modelo económico sostenible, que fortalece nuestro tejido empresarial apostando por la innovación, la cualificación de los trabadores y la internacionalización. En Andalucía apoyamos a nuestros empresarios, mayoritariamente pymes y autónomos, ofreciéndoles la seguridad que necesitan para crear riqueza y empleo.

El Estado del Bienestar en España se ha construido, pues, sobre las bases del Estado de las autonomías, que destinamos casi el 90% de nuestros recursos a procurar la igualdad de oportunidades de los ciudadanos y su protección, mediante unos servicios públicos consolidados y de calidad. 

Y para que este Estado del Bienestar perdure y sea capaz de atender a las necesidades actuales de la ciudadanía, urge que las comunidades autónomas contemos con un sistema de financiación justo, que garantice la igualdad de derechos y de oportunidades de los españoles vivan donde vivan y acabe definitivamente con las tensiones territoriales.

Un sistema de financiación que debe nutrirse desde una fiscalidad progresiva y armonizada en el conjunto del Estado, y así evitar la competencia desleal entre las comunidades mejor y peor financiadas.

Una vez superada la etapa de las reformas estatutarias, con mayor o menor éxito dependiendo de los intereses que hayan guiado su desarrollo, se impone un tiempo nuevo en el modelo territorial español.

El Estado autonómico viene sufriendo una serie de disfunciones debido, fundamentalmente, al incremento de la desigualdad social y al cuestionamiento de la solidaridad entre territorios. Debemos por ello repensar nuestro modelo de Estado para que gane eficacia en su servicio a la ciudadanía.

Es necesario dar un paso más: reformar la Constitución hacia un modelo federal que actualice, clarifique y refuerce nuestra estructura territorial, asentado en un consenso profundamente democratizador similar al conseguido en 1978.

Un Estado federal entendido como la evolución natural del actual modelo autonómico, para que todos nos sintamos parte de un país igualitario y a la vez plural, unidos por un proyecto común de futuro. Y en este proceso, que debemos afrontar como país más pronto que tarde, Andalucía seguirá siendo, como al inicio de nuestra democracia, el garante de la igualdad entre todos los españoles.

SUSANA DÍAZ PACHECO, PRESIDENTA DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA