DIEZ AÑOS DESPUÉS

Teresa-Rodriguez

Nadie puede dudar a estas alturas de nuestra historia que la existencia del 28F es consecuencia de lo que los andaluces y andaluzas conquistamos un 4 de diciembre de 1977, aunque haya quienes se empeñen tozudamente en minusvalorar lo que el pueblo andaluz conquistó audazmente en las calles.

El Estatuto de Autonomía de 2007 pretendía superar y mejorar al de 1981, si bien mucho de su contenido se ha quedado en la fría y pasiva descripción de derechos sin un desarrollo legislativo y presupuestario ulterior que hubiera hecho realidad las aspiraciones de más autogobierno y más derechos sociales. Valga como ejemplo la renuncia de la mayoría parlamentaria del PSOE durante estos años para legislar sobre vivienda, reforma agraria, renta básica, participación directa, conocimiento y difusión de la identidad andaluza entre otras muchas posibilidades “estatutarias”. Banco público.

Supuso 2007 el fin de un ciclo con la renuncia expresa de una deuda histórica (o su pago torticero) que sigue impagada de manera satisfactoria y que es una rémora más que ha impedido una mejor calidad de servicios fundamentales en Andalucía. Competencias sin financiación no son competencias, son una burla. Aun así, este Estatuto es patrimonio de los andaluces y las andaluzas y su aplicación una obligación insoslayable para cualquier gobierno de la Junta de Andalucía. No obstante sus necesidades y dignidad superan su marco.

Andalucía tiene un carácter político propio que la diferencia del resto de España y por ello se hace necesario desarrollar una política andaluza que reconozca dicho carácter. Una tierra con potencialidades que durante años han sido ignoradas por gobiernos e instituciones, como son la interculturalidad, nuestra riqueza humana o la capacidad de autosuficiencia de nuestro territorio.

Necesitamos abordar, y así lo proponemos desde Podemos Andalucía, un  proceso constituyente. Un proceso constituyente y colectivo, donde podamos confluir las organizaciones sociales, políticas, culturales, etc. En definitiva, la sociedad andaluza. Un proceso donde seamos capaces de construir una nación andaluza, sin frentismos, capaz de aportar todo el acervo y el capital humano del que Andalucía hace gala.

La construcción de la soberanía andaluza no puede cimentarse sin la argamasa de nuestros municipios. ¿Dónde quedó el afán municipalista de nuestro Estatuto de Autonomía?

Es el municipalismo la vertebración imprescindible de la Andalucía más democrática, más participativa, más solidaria a la que aspiramos. El gobierno del PSOE no puede hablar de municipalismo en Andalucía mientras sus parlamentarios andaluces se abstienen ante la Ley Montoro del PP que asfixia a nuestros ayuntamientos. Si las administraciones más cercanas a la ciudadanía malviven asfixiadas por las imposiciones de Bruselas y los seguidismos de Madrid, ¿qué esperanza puede inspirarnos un gobierno andaluz incapaz de enfrentarse al PP y defender a su gente?, ¿qué garantías nos ofrecen a quienes reivindicamos más Andalucía, más soberanía, más Poder Andaluz? Sí, un Poder Andaluz. Un Poder Andaluz que no sea pura estética, ni parafernalia. Un poder andaluz real, sin boato y sin marketing, sin que sea plataforma de ninguna carrera política emergente a nivel nacional. Un poder andaluz para llevar a nuestra tierra al lugar que merece: Andalucía como la que más. Andalucía protagonista y dueña de su futuro.

Tampoco debemos olvidar que somos imprescindibles protagonistas de cuanto suceda en el Estado Español, porque los andaluces y las andaluzas tenemos mucho que decir y mucho que aportar a los grandes debates constituyentes que sin duda, se han producido y se van a producir en un futuro. Pero desde Andalucía y, sin renunciar a nuestro propio proceso constituyente. Cerca de diez millones de personas se juegan el porvenir y no estamos dispuestas a que pase ningún tren más de largo.  Porque no vamos a mirar al norte con resignación ni vamos a pedir permiso para vivir con la dignidad que merecemos.

En Podemos Andalucía nos sentimos depositarias de una herencia tejida con un hilo verde y blanco. Andalucía nuestra matria, una nación que encuentra su sentido en el cuidado de sus componentes, en la identidad compartida hacia dentro y en la solidaridad con otros pueblos y naciones. Un matria que pone en el centro la defensa de una vida digna, de los cuidados hacia las personas y la naturaleza que le dio el ser.

Eso y no otra cosa es lo que Podemos Andalucía va a reclamar este 28 de Febrero en las calles, con la gente. Porque somos andaluces y andaluzas.

TERESA RODRÍGUEZ, COORDINADORA Y PORTAVOZ PARLAMENTARIA DE PODEMOS ANDALUCÍA

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