El lienzo de la Inmaculada de Murillo llegará a Cádiz en noviembre y se expondrá en la muestra Andalucía Barroca

Actualizado 24/10/2007 15:47:42 CET

CÁDIZ, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -

El lienzo de la Inmaculada de Murillo, restaurado por la Fundación 'Las edades del Hombre' en Valbuena del Duero (Valladolid), llegará a la capital gaditana el próximo 6 de noviembre, aunque el público no podrá ver la obra hasta el día 12, ya que será expuesta en la Iglesia de Santa Cruz en la exposición de Andalucía Barroca.

En rueda de prensa, el responsable de Patrimonio del Obispado de Cádiz y Ceuta, José Carlos García, señaló que una vez restaurado el lienzo será expuesto con motivo de la citada exposición en el crucero de la Iglesia de Santa Cruz al lado de la epístola, frente al ya restaurado altar de la Nación Genovesa y junto al altar mayor, donde también se encuentra la ya restaurada Inmaculada de Doménico Giscardi.

El tiempo de la exposición será del 12 de noviembre al 30 de enero de 2008. En este sentido, el vicario general de la Diócesis, Guillermo Domínguez Leonsegui, señaló que posteriormente el cuadro de Murillo volverá al Oratorio de San Felipe, su lugar de origen, ya que aseguró que el lienzo "no va a salir del Oratorio", al ser monumento nacional, al igual que todo el conjunto del templo.

No obstante, indicó que cuando se restaure el Oratorio el lienzo deberá estar en algún otro lugar, por lo que no descartó que permanezca en la Iglesia de Santa Cruz hasta la finalización de la obra del templo en el que habitualmente preside el altar mayor.

El responsable de Patrimonio destacó que la restauración se ha realizado "con especial mimo" y utilizando análisis químicos para conocer los elementos del cuadro como los porcentajes de agua y pigmentación que Murillo utilizó o la madera del bastidor.

Fuentes de la Fundación 'las edades del hombre' señalaron a Europa Press que el cuadro ya se había sometido a dos actuaciones "importantes" a mediados del siglo XVIII, que "condicionaron el estado de conservación en el que se encontraba" y que determinaron el proceso de restauración acometido por los técnicos del taller vallisoletano.

Una de estas intervenciones consistió en una aforación, que consiste en adherir una tela al soporte original y, a nivel pictórico, también había sufrido una intervención en que "habían estucado, pegado papel 'craft' y vuelto a pintar encima... de manera que la superficie pictórica estaba repintada en un 60 por ciento y no se veían los colores originales" de la obra del pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo.

El trabajo de la Fundación Las Edades del Hombre se centró en la limpieza del bastidor y del reverso de la obra. La actuación principal se realizó en el anverso, en la capa de pintura, con "el sentado de los diferentes estratos de policromía y la eliminación de repintes".

En el proceso comprobaron que "había numerosas pérdidas", por lo que tuvieron que aplicar el color "ya no en la forma en la que estaba anteriormente, sino de un modo discernible, respetando los márgenes de la laguna".

La técnica empleada se conoce como 'rigatino', que consiste en aplicar el color a base de rayas "consiguiendo que la reantelación fuese discernible a uno o dos metros", pero que "a mayor distancia se integrase perfectamente en el conjunto de la obra".

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