Intervenidos 1.350 kilos de hachís en una furgoneta sustraída cuyo conductor está huido

Material incautado en San Roque
EUROPA PRESS/GUARDIA CIVIL
Publicado 03/12/2017 15:12:30CET

CÁDIZ, 3 Dic. (EUROPA PRESS) -

Agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Puesto Principal de San Roque (Cádiz) han intervenido un total de 1.350 kilos de hachís en una furgoneta que presuntamente había sido sustraída con anterioridad. Además, al conductor del vehículo está huido y siendo buscado por la Benemérita.

Los hechos se produjeron cuando una patrulla de seguridad ciudadana fue requerida por el Centro de Operaciones Compleja (COC) para el reconocimiento de la zona de Palmones (Los Barrios), ante la posibilidad del acometimiento de un alijo de drogas, según ha informado la Benemérita en un comunicado.

Así, cuando la patrulla se dirigía a la zona, observó cómo se incorporaba a la autovía A-7, por el carril contrario una furgoneta con signos evidentes de sobrecarga. Este hecho motivó a los agentes a su seguimiento al sospechar que pudiera provenir del lugar del alijo con la carga de droga.

Durante la persecución, los agentes de la Guardia Civil emplearon las señales luminosas y acústicas del vehículo oficial para darle el alto reglamentario. Pese a ello, el conductor de la furgoneta ignoró las señales a la vez que aumentaba considerablemente la velocidad y realizaba maniobras "evasivas".

Así, al llegar al kilómetro 107, el varón intentó cambiar el sentido de la marcha, quedando bloqueada en dicha intersección, por lo que emprendió huida su conductor a pie. Ante esto, se estableció un dispositivo de búsqueda por la zona con la colaboración de otras patrullas para la detención del huido, que aún sigue sin ser localizado.

Según el comunicado, la furgoneta había sido sustraída en Sabadell (Barcelona) en marzo de este año. En ella, los agentes han hallado 45 fardos de hachís, lo que se corresponde con un total de 1.350 kilos. Las correspondientes diligencias han sido puestas a disposición de la autoridad judicial.

Asimismo, la Guardia Civil mantiene una investigación abierta para la localización y detención de todos los implicados en el alijo como presuntos autores de un delito contra la salud pública.