Pescadores españoles: "Estamos cansados y con más problemas que al principio"

Actualizado 13/07/2012 20:02:01 CET

ALGECIRAS (CÁDIZ), 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los pescadores españoles han vuelto a lamentar este viernes la "ausencia de avances" en la resolución del conflicto con Gibraltar en relación a la pesca en aguas próximas al Peñón. Así, urgen soluciones "antes del día 30 de este mes", porque "no estamos como en el punto de partida, sino peor", ya que están "más cansados y con más problemas".

Según ha explicado a Europa Press Pedro Maza, presidente de los armadores andaluces y representante de la delegación española en la comisión técnica creada con Gibraltar para solventar el asunto, la reunión de este viernes ha sido "exclusivamente entre nosotros" --pescadores de La Línea de la Concepción y de Algeciras--, ya que el último encuentro con los expertos británicos se celebró el pasado 29 de junio.

Desde entonces no han vuelto a ser convocados y continúan "a la espera" de que se lleve a cabo la cita prevista entre los científicos de ambas partes, que no acaba de concretarse "por motivos de agenda". De cualquier modo, dicen que no llegar a comprender que se esté pendiente de esa cuestión, ya que "más información de la que hemos dado ya no se puede aportar", habiendo "demostrado que estamos dentro del marco legal comunitario en cuanto a las artes que usamos y la manera en las que las usamos".

Los pescadores campogibraltareños esperan tener "el informe definitivo y concluyente" que ponga fin a este asunto antes del 30 de julio, fecha en la que "ya no tendremos más reuniones". A partir de ahí, "haremos lo que tengamos que hacer" en base a las indicaciones de la Administración española.

El conflicto entre este sector y las autoridades de Gibraltar se remonta a marzo pasado, cuando el Ejecutivo de Fabian Picardo rompió unilateralmente el acuerdo que existía con los pescadores gaditanos desde 1999 y que les permitía faenar sin restricciones dentro de las tres millas que el Reino Unido y Gibraltar reclaman como aguas de su jurisdicción, siempre y cuando no se acercaran a menos de 225 metros de la costa.

Bajo el argumento de que quiere preservar la fauna marina, las autoridades gibraltareñas buscan imponer a los pescadores el cumplimiento de una ley medioambiental de 1991 o una nueva con restricciones sobre las artes de pesca. Los pescadores, por su parte, opinan que "esto no es un problema pesquero, ni medioambiental, sino político".