Costumbrismo andaluz y códigos QR para pasar de la exposición a la historia en Alcalá de Guadaíra

Reses cruzando el río.
EUROPA PRESS
Publicado 25/06/2015 14:20:47CET

El museo alcalareño inaugura una muestra de alto valor artístico y etnográfico con obras restauradas de la Colección Conde de Colombí

ALCALÁ DE GUADAÍRA (SEVILLA), 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Museo de Alcalá de Guadaíra abre una ventana al costumbrismo andaluz a través del legado artístico de uno de sus hijos predilectos, el conde de Colombí, en una exposición que habla de la importancia de la tauromaquia en el folklore de los siglos XVIII, XIX y principios del XX y en la que, por primera vez, se insertan códigos QR para ampliar el contenido de la historia de la época, la colección y el propio personaje, imposibles de abarcar en un espacio expositivo.

Se trata de una colección de gran importancia histórico-artística y etnográfica que fue cedida a su ciudad natal en 1972 por el propio coleccionista y que el Ayuntamiento conserva y restaura dentro de sus labores de puesta en valor del patrimonio local.

En la planta alta del Museo de la Ciudad, entre este viernes y el 21 de septiembre se expone 'Pintura y Cerámica en la Colección Colombí.
Obras seleccionadas', 60 piezas que realizan un recorrido por las tradiciones, costumbres de la sociedad y la popularidad que se generó en torno al espectáculo taurino durante aquellos siglos.

Son escenas de la tauromaquia, tanto en el campo, como en la plaza, más imágenes cotidianas de carácter costumbrista, folklore ligado al mundo taurino, que conocidos artistas como Salvador Viniegra, José Denis Belgrano, Saporetti, S. Bermejo, Francisco Navas Linar, Martínez de León o Cayoví, comenzaron a plasmar en sus obras como muestra del interés por plasmar las vivencias reales de la época.

Tres salas para la pintura, incluyendo las vitrinas para la cerámica, en las que se muestran las obras organizadas en las distintas fases que componen el mundo de la tauromaquia, desde la lidia del toro, ganadería o crianza, a lo que acontece en el ruedo y el sentir del público en la plaza.

Se puede disfrutar así de imágenes como las reses en el campo, los mayorales o la elección de los astados, hasta las banderillas, picadores, alguacilillos, mulillas de arrastre estocadas, medias verónicas, pases de capote o incluso cogidas.

La muestra concluye con una selección de escenas amables y retratos que muestran a los personajes de la época, como matadores y mujeres toreras, a capeas, cantaoras y bailaoras, o tertulias en ventas. De hecho, el papel de la mujer en el mundo del toro, la influencia de los trajes goyescos y de luces en la moda de la época, o las tertulias y aficionados seguidores de los toreros dan una muestra de la influencia de la tauromaquia en la vida cotidiana de esos siglos.

Se trata de un conjunto artístico que, independientemente de controversias sobre el toreo, ofrece más allá de una visión artística, un retrato de la época. Asimismo, esta muestra se suma a la que se ha estado desarrollando esta primavera con las 21 obras de la misma colección que se han restaurado a lo largo de este curso 2014-2015.

Además, gracias a las nuevas tecnologías, la profundización en la exposición para el visitante será más fácil. Con el código QR que se instala en la misma, cualquier dispositivo con acceso a Internet podrá llevar al interesado a la vida del Conde de Colombí y al legado de parte de su colección a Alcalá de Guadaíra.

José María Ballesteros nació en Alcalá el 28 de marzo de 1893 y tras estudiar Derecho en la Universidad de Sevilla se convirtió en el Conde consorte de Colombí al casarse con Esperanza Contreras y Zea Bermúdez en 1926. Fue, sin embargo, en Madrid donde el Conde de Colombí desarrolló su brillante carrera profesional y su afición por el mundo de la cultura y el coleccionismo.

Sin perder vinculación con su Alcalá natal, fue nombrado Hijo Predilecto por la ciudad en 1954 y donó parte de su colección al Ayuntamiento en 1972, una extensa cantidad de obras artísticas ligadas al toreo que más allá de pintura y cerámica, también incluye mobiliario, enseres y demás piezas que ofrecen al conjunto un elevado valor artístico. Actualmente su legado está catalogado y en continuo proceso de restauración y puesta en valor.