Las "graves" patologías detectadas en el Museo Arqueológico impiden fijar una fecha de reapertura

Actualizado 12/09/2010 13:08:31 CET

GRANADA, 12 Sep. (EUROPA PRESS) -

Las "graves" patologías detectadas en el Museo Arqueológico de Granada, que permanece cerrado desde hace más de tres meses tras la aparición de grietas en sus instalaciones, impiden por ahora fijar una fecha para su reapertura.

La Dirección General de Museos y Promoción del Arte, dependiente de la Consejería de Cultura, está analizando el informe que ha elaborado y concluido ya la empresa sevillana Vorsevi, especialista en materiales y rehabilitación de inmuebles, y ha decidido que el recinto, que abarca tanto la renacentista Casa de Castril como la Casa de Latorre, permanezca cerrado hasta que se fijen las tareas de rehabilitación necesarias.

Según ha informado a Europa Press el delegado provincial de Cultura, Pedro Benzal, hace escasamente una semana los técnicos recibieron en la Delegación el estudio técnico encargado y determinaron que el Museo podría abrir de nuevo sus puertas el próximo mes de octubre si bien los especialistas de la Dirección General de Museos son "más pesimistas", con lo que el complejo museístico tendrá que esperar a una valoración definitiva del organismo regional de la Junta de Andalucía.

"En la Consejería están analizando con lupa el informe de Vorsevi porque quieren contar con suficientes garantías para abrir de nuevo el Museo", ha incidido Benzal, quien confió en tener un nuevo diagnóstico de la situación en los próximos días.

Según ha precisado el delegado, son necesarias algunas obras de "emergencia", como el apuntalamiento de algunas vigas deterioradas por la acción de los silófagos, y se está estudiando si los trabajos se pueden hacer compatibilizándolos con la apertura parcial de algunas instalaciones.

La Casa de Castril fue construida por los herederos de Hernando de Zafra, el que fuera secretario de los Reyes Católicos, y se encuentra ubicada en la Carrera del Darro. El palacio renacentista, edificado en el siglo XVI, fue adquirido por el Estado en 1919 para ubicar definitivamente el Museo y la casa del pintor Rafael Latorre alberga sus servicios auxiliares.