Teresa Font: "El montador debe amoldarse a la película y no ser vanidoso"

Teresa Font en el Festival de Cine de Málaga
EUROPA PRESS
Publicado 27/04/2016 18:44:31CET

La profesional asegura que prefiere la soledad de su trabajo al "caos de los rodajes"

MÁLAGA, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

Teresa Font, una de las montadoras más relevantes del cine español, ha asegurado que las claves para triunfar en su profesión pasan por amoldarse a la película, captar el estilo propio de cada filme y dejar de lado la vanidad. "Trabajamos con un material y la función es sacar el mejor partido", ha explicado en un encuentro con la prensa.

Font recibe este miércoles en el Teatro Cervantes el Premio Ricardo Franco, que otorga el Festival de Málaga. Cine Español en colaboración con la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. El acto, programado a las 21.30 horas, homenajeará a la montadora de títulos como 'Juana la Loca', 'Libertarias', 'El día de la bestia', 'Jamón, jamón' o 'El rey pasmado'.

Antes de la entrega del premio, Font y el director del Festival de Málaga, Juan Antonio Vigar, han mantenido un encuentro con los medios de comunicación en el Hotel AC de la capital, donde han charlado sobre la profesión de montador y la experiencia de la profesional catalana.

El Premio Ricardo Franco está dirigido a reconocer el trabajo "de aquellos a los que no se les suele valorar, pero que son esenciales para el resultado final del producto cinematográfico", ha explicado Vigar. Font responde a este perfil, ya que la profesión de montador permanece en numerosas ocasiones en el anonimato.

"Tenemos claro que somos un intermediario entre la película y el director, así que hace falta entenderse con él", ha advertido Font, que empezó a trabajar en el cine en 1976 como ayudante de montaje.

Sus primeros largometrajes son 'Nemo' de Jesús Garay y el documental 'Numax presenta...' de Joaquín Jordá. En 1982 realizó el montaje de 'Asesinato en el Comité Central', de Vicente Aranda, con quien estuvo casada, trabajando en todas sus películas posteriores hasta 'Luna caliente'.

Su formación como montadora es autodidacta y procede de ver películas. "Cuando empecé quería iniciarme en el cine, pero no podía entrar en una escuela", ha relatado, así se vio en la tesitura de trabajar en el rodaje o en una sala de montaje.

"El rodaje me parecía algo caótico, así que elegí el montaje. Prefiero la soledad", ha confesado Font, que defiende que su trabajo parece "creado para mí". "Nada me hace más feliz que estar en la sala de montaje intentando descubrir qué película tengo delante, esperando a que me hable. No es fácil a veces", ha apostillado.

RITMO E INTUICIÓN

En cuanto a la formación como montador, Font ha aseverado que "no se puede enseñar demasiado". Aunque "hay partes técnicas que deben conocerse, están las razones emocionales para elegir planos". "La herramienta principal es el bagaje vital; trabajamos con el sentido del ritmo y hay mucho de intuición", ha añadido.

"Hay un momento en el que parece que la película te habla, que hay que tomar un camino. Al final vas uniendo piezas de un puzle y a veces tienes que volver a empezar, desechar tomas", ha indicado a la prensa.

En este sentido, ha confesado que en ocasiones se deben sacrificar escenas en las que un actor está "excepcional", pero otro está mal. "Debes eliminar la escena porque el conjunto de la película está por encima", ha manifestado.

PODER DEL MONTAJE

Por otro lado, Font ha explicado que "el montaje puede arreglar un material malo". Su experiencia es "muy buena" en este sentido porque "no me importa que una película sea pobre en planos o que no se haya podido grabar en el tiempo que se quería mientras haya detrás un director con intención".

"El objetivo es quitar pausas y puntos muertos, pero también generar cosas nuevas con el material que tenemos", ha indicado, poniendo como ejemplo en este sentido la película 'Blade runner', de 1982.

Así, aunque el material sea pobre, "si buscas, encuentras". "Siempre he dicho que el montador debe tener mucha resistencia física por todas las horas que pasas sentado", ha advertido, añadiendo que "hay mucho de obsesión".

ERA DIGITAL

Por último, Font ha contado que sintió miedo hace unos años porque pensaba que "se iba a diluir nuestra profesión" por la expansión del montaje digital. A pesar de la facilidad que ha supuesto a la hora de trabajar, "con el digital todo es tan fácil que piensas menos".

"Todo el mundo tiene un ordenador y se puede lanzar a montar, incluso los directores. Sin embargo, es tal la cantidad de material que se rueda que no la puede abarcar solo el director", ha expresado.

Sobre la relación entre montador y director, ha contado que cuando empezó se dio cuenta de que los primeros pretendían hacer todos los trabajos de un cineasta con el que habían trabajado, cuando "hay mejores para según qué géneros". "No es lo normal, pero a veces se producen relaciones duraderas entre montador y director, grandes matrimonios", ha señalado.

Font, que admira el trabajo del montajista neoyorquino Michael Khan, ganador de tres Oscar y cercano al director Steven Spielberg, ha agradecido al Festival de Málaga la entrega del Premio Ricardo Franco, "no por mí, sino por el oficio".