González-Páramo (BBVA) cree que tanto el sector privado como el público deben "reaccionar" ante la revolución digital

González-Páramo (BBVA)
EUROPA PRESS
Publicado 12/06/2018 16:24:14CET

MÁLAGA, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

El consejero ejecutivo responsable global de economía, regulación y relaciones institucionales de BBVA, José Manuel González-Páramo, ha considerado que "lo peor" que puede haber de cara para afrontar el futuro digital "es dejar los brazos abajo y que ocurran las cosas sin reaccionar desde el sector privado y el público".

Así lo ha asegurado en declaraciones a los periodistas antes de participar en las 'Jornadas sobre Retos de la Economía Española', de la Fundación Unicaja, con la ponencia titulada 'El futuro del empleo y la transformación digital'.

González-Páramo ha indicado que estamos ante "una revolución industrial y las anteriores siempre han generado beneficios, por lo que esta no tiene que ser una excepción", apuntando que la transformación digital está "en todos los sectores y una opción no planteable es tratar de ponerle obstáculos".

Así, en el ámbito del sector público, ha indicado que "hay que incidir mucho en la educación", apuntando que "ni la escuela ni la Formación Profesional ni la universidad nos forman en habilidades sino más bien en contenidos y eso es algo que no contribuye necesariamente al éxito en el mundo digital".

También ha apostado por la formación continua y para adultos, "que son precondiciones de que los trabajadores puedan ir reinventándose a medida que la tecnología va cambiando".

Asimismo, ha abogado por revisar las políticas pasivas de empleo "para inducir la búsqueda rápida de empleo, condicionada a la formación", aludiendo a la "flexiseguridad" de los nórdicos, "donde se protege a la persona pero no a su empleo". En ese caso, "si el empleo no tiene futuro, no tiene sentido protegerlo, pero sí a la persona para que haga la transición hacia un empleo que permita el desempeño satisfactorio", ha dicho.

Ha apuntado que habrá empleos "que desaparecerán, pero se crearán otros nuevos", ha asegurado González-Páramo, quien ve que "muy probablemente" se creen más puestos de trabajo que los que se destruyan, "como ha ocurrido en todas las anteriores" revoluciones industriales.

Así, ha considerado que "el empleo del futuro va a ser más fragmentado del que es hoy, porque lo que hacemos se puede despiezar" y ha apuntado también que "las habilidades que se requieren para triunfar en el futuro digital son menos rutinarias que en el pasado y tienen que ver más con la creatividad, la inteligencia emocional o con la interacción entre personas".

En el caso de las empresas, ha considerado que "se tienen que reinventar, ya que estamos viendo la economía de las plataformas que pueden dejar fuera de juego determinado tipo de compañías".

Para esto, hace falta "invertir y también que haya un ecosistema favorable a la inversión y la innovación", ha aseverado, apuntando a, por ejemplo, "promover la fibra óptica o el buen uso de la nube para computación en las compañías".

TASA DE PARO

Por su parte, el director de Coyuntura y Economía Internacional de Funcas, Raymond Torres, ha disertado sobre las razones que explican la elevada tasa de paro que sigue presentando en España y ha aludido en primer lugar a "una especie de fallo institucional en la colocación de las personas que ya están en la inactividad", algo que afecta especialmente a los jóvenes.

Asimismo, ha indicado que los servicios públicos de empleo tienen un papel "fundamental" para recolocar a los parados sobre todo a los de larga duración y otros grupos específicos, señalando que en algunos países "funciona" esa recolocación y "falla en España".

Al respecto, ha señalado a "un problema de encaje institucional, porque las prestaciones por desempleo proceden de la caja central y la aplicación de las políticas activas están en manos de las comunidades autónomas".

Ha dicho que el mercado laboral en España es "muy procíclico; es decir, cuando hay expansión se crea mucho empleo, pero cuando hay recesión se destruye mucho empleo", incidiendo en la influencia de "la alta tasa de temporalidad, que no se ha reducido con las sucesivas reformas laborales".

En su opinión, la situación requiere cambios, poniendo como ejemplo "asegurar una mayor seguridad jurídica", ya que, ha dicho, "algo que podría explicar el que las empresas sean reacias a crear empleo más estable es que no están seguras de qué pasa en casos de problemas o regulación de empleo".

Asimismo, ha considerado que "las empresas deberían crecer más" en tamaño "para así asegurar un empleo más estable y en mejores condiciones"; al tiempo que ha apostado por "dedicar recursos a recolocar parados", por la evaluación de las políticas de empleo y por la creación de instituciones semipermanentes "que haga seguimiento y "hagan puente entre la duración limitada de un gobierno y la duración permanente de los problemas de empleo y su solución".