El hotel Barceló Cádiz diseña un menú gastronómico con platos típicos de cocina del siglo XIX

Actualizado 07/02/2012 19:16:18 CET

CÁDIZ, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

El hotel Barceló Cádiz ha querido rendir su especial homenaje a la celebración del Bicentenario de la Constitución de 1812 creando un menú gastronómico, que ha corrido a cargo del chef del restaurante, Enrique Hidalgo, en el que se incluyen algunos de los platos y productos más típicos de la cocina gaditana del siglo XIX.

Según destaca la cadena hotelera en un comunicado, si hay una ciudad española que va estar de moda este año, "esa es Cádiz", ya que además de haber sido elegida Capital Iberoamericana de la Cultura 2012, va a albergar una apretada agenda de actos diseñados para festejar uno de los hitos más importantes de la historia de la democracia española: la aprobación, hace 200 años, de la primera Constitución Española, la de 1812, conocida popularmente como 'La Pepa'.

Dentro de ese calendario, el 19 de marzo figura como una de las fechas estrella, ya que coincide justamente con el día en el que las entonces reunidas Cortes Generales y Extraordinarias promulgaron la mencionada Carta Magna.

Para festejarlo, el Barceló Cádiz ha querido rendir su especial homenaje al Bicentenario, "y como no podía ser de otra manera en Andalucía, tierra de buen comer", ha decidido hacerlo diseñando un "exquisito menú" elaborado con platos y productos típicos del Cádiz del siglo XIX.

Así, el chef de su restaurante Costa de la Luz, el joven gaditano Enrique Hidalgo, ha apostado por una sencilla "pero muy representativa" creación que incluye unos entrantes a base de un surtido de adobo, fritos y tortillitas de camarones, gazpacho caliente y habichuelas con castañas; de plato principal bacalao 'colorao' y de postre el famoso pan de Cádiz.

Según explica Enrique Hidalgo, a principios del siglo XIX, y aún ahora, la dieta de los gaditanos se basaba, principalmente, en el consumo de pescado. En esa época las dos técnicas más utilizadas en su elaboración eran el frito y el adobo.

Los otros dos platos elegidos como entrantes, aclara, "también eran muy populares en la época en la que fue aprobada La Pepa". Por una parte, hay escritos realizados en 1812 en los que se explica cómo se preparaba el gazpacho y se comía caliente en el desayuno, y en cuanto a las habichuelas con castañas, era una especialidad propia de épocas de escasez que, a pesar de ser dulce, se comía como plato único.

Como plato principal ha elegido el bacalao, agrega, "puesto que al estar la ciudad de Cádiz sitiada por los franceses en 1812, el bacalao, que se conservaba en salazón, se convirtió en uno de los pescados más utilizados en esa época. El pimentón, que lo hace 'colorao', además de darle sabor, mejoraba su conservación".

Por último no podía faltar, como postre, el pan de Cádiz. Hidalgo concluye que es, probablemente, uno de los platos más representativos de Cádiz y también de la época de 1812, puesto que surgió como respuesta al asedio de los franceses. Esta situación obligó a los gaditanos a utilizar la almendra almacenada en la aduana, que tenía como destino las colonias de ultramar, para confeccionar un producto que molido, amasado y cocido, servía para acompañar las comidas en sustitución del pan.

El pan de Cádiz fue evolucionando con el tiempo, pasó a ser un plato dulce y, a mediados del Siglo XX, el prestigioso pastelero gaditano Antonio Valls Garrido le dio su entidad actual.

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