Arquitecto dice que Royal Collections "ponía palos en el camino" para no abrir el museo

 
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Arquitecto dice que Royal Collections "ponía palos en el camino" para no abrir el museo

Art Natura en el edificio de Tabacalera
EUROPA PRESS
Publicado 10/11/2016 15:12:19CET

Acuerdan prorrogar la comisión de investigación sobre el fallido proyecto

MÁLAGA, 10 Nov. (EUROPA PRESS) -

El arquitecto municipal Francisco Eguilior ha comparecido este jueves en la sexta sesión de la comisión municipal de investigación creada para aclarar lo sucedido en torno al fallido Museo de las Gemas, en la que ha indicado que "no se si existía interés o no" en abrir el museo por parte Royal Collections, pero sí que "que iba poniendo palos en el camino para no poder avanzar".

"Nos ilusionaron a todos con los museos, con un proyecto ambicioso, pero la realidad es que con la sucesión de escritos, modificaciones... parecía que no estaban interesados en el museo", ha afirmado.

En este sentido, Eguilior, que tuvo participación en el proceso de construcción y rehabilitación de los edificios que iban a ser destinados al uso museístico, ya que fue redactor del proyecto básico y director de las obras de rehabilitación, ha señalado que al Ayuntamiento no se le puede achacar el retraso final de la obra, porque "es un vicio oculto lo que ha surgido a raíz de la ejecución" de la misma.

Eso sí, ha incidido en "la cantidad de modificaciones" que proponía Royal Collections, llegando a cifrarlas en unas 53. "No se si existía interés o no en abrir el museo por parte del concesionario porque lo que ha demostrado a lo largo del expediente es un ir poniendo palos en el camino para no poder avanzar".

No obstante, ha señalado que los retrasos "no se le pueden achacar exclusivamente" a la concesionaria, sino que ésta "ha venido a ayudar a que, junto con el problema que surgió en la obra, se hayan incrementado los plazos". Además, ha señalado que las modificaciones que fueron aceptadas suponían un coste de unos 900.000 euros.

Sobre las continuas modificaciones, ha puesto como ejemplo, entre otros, que un mes después de la aprobación del proyecto básico hay un cambio en el mariposario, que suponía incremento de superficie y llevarlo a la cubierta del edificio, y "que se denegó porque no era viable".

Así, ha dicho que una cosa es que se presentarán estas modificaciones y otra es que se tenga razón y se diga que sí, justificando, asimismo, que "el problema" era que "reiteradamente el concesionario nos lo cambia". "Era continuo", ha lamentado, añadiendo que las mismas alteraban el proyecto básico y suponían, además, un incremento económico. "A veces reclamaban cosas que tenían que ser asumidas por ella misma", ha afirmado

En este punto, cuestionado, en concreto, sobre las rejas que pretendía instalar, el arquitecto municipal ha explicado que fueron denegadas porque "lo que querían era que, si saltaban las alarmas, poder confinar a la gente en zonas y dar salida como ellos les pareciera", por lo que "ante eso bomberos contestó de forma clara". Asimismo, ha reiterado que "vista la insistencia --por parte del concesionario-- llegamos a dudar de que querían hacer el uso que proponían, por lo que era una tentación y se decidió no hacerlo".

Además, ha añadido que "ahora hay un museo abierto con las mismas puertas", en referencia al Museo Ruso. "Eso de que nosotros estábamos boicoteando la apertura del museo es incierto porque está claro que se ha abierto otro y cambiando escasísimas cosas", ha subrayado.

Ha explicado que "es clarificador" el saber que para abrir el Museo Ruso se cambio el sistema de climatización, se planteó un montacargas y hubo que contemplar un almacén de recepción de obras, pero "se ha podido aprovechar gran parte de lo hecho" y "no estamos hablando de sobrecoste elevado en la adaptación".

CIMENTACIÓN

Por otro lado, el arquitecto municipal ha justificado que no había una patología de partida en el edificio que pudiera hacer pensar que había una mala cimentación, que junto con que no sea obligatorio en el proyecto básico, conllevó a que no se hiciera una comprobación de la misma, pese a que, no obstante, "como pasa en muchas obras en rehabilitación luego siempre existen las sorpresas", que "se suceden durante la ejecución de la obra y esa fue una gran sorpresa que se planteó".

"Son circunstancias imprevistas que no se pueden prever de antemano", ha reiterado. De hecho, ha sostenido que el "uso anterior industrial del edificio conllevaba sobrecargas más elevadas que para uso público y, además, la estructura no estaba afectada por el paso del tiempo".

Respecto a por qué se decidió hacer el micropilotaje y no otras opciones, ha señalado que "lo que se procuraba era dar soluciones que comportaran el menor plazo de ejecución y entregar la obra lo antes posible". "La envergadura de la decisión hace que se consultara viendo las posibles alternativas; y ésta sí era, no sabremos si la más barata, pero la más rápida y por eso se toma esta decisión".

Ha reiterado que estos trabajos de obras complementarias, entre ellas el micropilotaje y la demolición, que supusieron un coste de unos 17,9 millones, también provocaron una dilación de los tiempos.

Asimismo, sobre la adjudicación de las mismas a Ferrovial, empresa que estaba ejecutando la principal, lo ha justificado en que "estaba ya allí", además de que "siguió trabajando con independencia del recalce o cimentación, lo que, si fuera otra, podría haber conflicto".

"Si la obra tiene una misma adjudicataria hay un solo responsable y no dos, por lo que no hay que dirimir responsabilidades", ha explicado. También ha añadido que "es mucho más rápido iniciar así las obras que un segundo adjudicatario".

"Hay que sopesar la posibilidad del beneficio económico entre las alternativas, que no estaba aclaro, por lo que, a priori, no se sabría si lo habría. Lo que sí parecía claro es que con lo se hizo se consiguió el beneficio de plazo, por el sistema elegido y adjudicando a la constructora".

Por último, ha dejado claro que "siempre se han intentado defender los intereses municipales y primar frente a los de la concesionaria, que beneficia tanto a su interés económico como, no sabemos, si también de otro tipo...", advirtiendo de que "querían apartar todo obstáculo por delante o personas del ayuntamiento que en un momento dado no querían hacerle la ola o ir a su cuerda".

"El Ayuntamiento ha intentado más cumplir su parte que los señores de Royal Collections la suya, que era abrir un museo, que no lo han intentado", ha concluido.

PRÓRROGA

Por otro lado, antes de la comparecencia del técnico municipal, la comisión ha votado para ver si se prorrogaba la misma durante un periodo de tres meses. Así, con cinco votos a favor, y cinco abstenciones ha salido adelante esta nueva prorroga, por lo que los portavoces ahora tendrán que acordar cuando será la próxima sesión.

La comisión de investigación, presidida por el portavoz del grupo municipal de IU-Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, se constituyó el pasado 7 de abril y tiene como objetivo fiscalizar la gestión del equipo de gobierno del Partido Popular en torno al fallido proyecto de Art Natura.

Este órgano especial, de carácter no permanente, está compuesto por once miembros: cinco del PP, tres del PSOE y uno por cada uno de los demás grupos políticos municipales, Málaga Ahora, Ciudadanos y Málaga para la Gente.

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