Cobre Las Cruces asegura que no hay "ningún tipo de afección" en el vertido

Actualizado 22/10/2010 20:17:45 CET

SEVILLA, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

La compañía minera Cobre Las Cruces (CLC), que explota la mayor mina a cielo abierto de Europa en los municipios sevillanos de Gerena, Guillena y Salteras, ha asegurado que "no hay ningún tipo de afección" como consecuencia del vertido de 80 metros cúbicos de aguas de contacto procedentes de la explotación minera al cauce del arroyo Garnacha.

Según informaron fuentes de la filial de Inmet Mining a Europa Press, el vertido se produjo el jueves como consecuencia de la rotura de una tubería, "lo que produjo la consiguiente salida de agua". En este sentido, los técnicos de CLC realizaron de forma "inmediata" los primeros análisis, en los que se confirmó que "no había nada, ningún tipo de afección".

A continuación, la compañía minera se dirigió a la Consejería de Medio Ambiente para informar sobre el vertido producido y sobre el resultado de los primeros análisis efectuados, tras lo que técnicos de la Junta comprobaron 'in situ' la situación del terreno.

Por su parte, la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha abierto un expediente sancionador a la compañía minera CLC para analizar la situación producida, tras tener conocimiento del vertido.

Según ha informado la Consejería de Medio Ambiente en un comunicado, el motivo del vertido ha sido la rotura de una tubería que va desde la balsa de agua de rechazo (BAR4) hasta la planta hidrometalúrgica. Asimismo, afirman que la empresa gestora de la explotación minera "paralizó de inmediato el bombeo de esta agua de rechazo del tratamiento de ósmosis inversa".

Técnicos de la Agencia Andaluza del Agua y agentes de Medio Ambiente se han trasladado de inmediato a la zona sin que se hayan detectado en los primeros estudios daños significativos al entorno natural.

De este modo, la Administración ambiental andaluza afirma que los primeros análisis remitidos a la Consejería por la empresa Cobre las Cruces "no sugieren daños al medio ambiente al no detectarse variaciones en la conductividad de las aguas del Garnacha".

No obstante, aclaran que la Consejería de Medio Ambiente continúa trabajando en la zona, mientras que la empresa gestora de la mina da por "subsanada" la avería.