El acusado de arrollar mortalmente a un menor motorista cuando triplicaba la tasa de alcohol dice que iba "bien"

El acusado se cruza con el padre de la víctima entrando al juicio
EUROPA PRESS
Publicado 25/06/2015 14:41:00CET

JAÉN, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un vecino de Jaén, José Antonio R. G., de 48 años, acusado de arrollar mortalmente a un motorista de 16 años, ha reconocido durante el juicio celebrado este jueves en el Penal número 3 que el día del suceso había bebido, pero que "iba bien y no borracho" porque "si yo no hubiera estado bien no hubiera cogido el coche".

Sin embargo, las pruebas de alcoholemia realizadas en sangre, y que su defensa ha pedido impugnar al considerar que no se guardó la cadena de custodia de la prueba, arrojaron 1,64 gramos de alcohol por litro de sangre, más de tres veces la tasa permitida.

José Antonio R.G. se enfrenta a tres años de prisión que le reclama el Ministerio Fiscal por un delito contra la seguridad vial y un delito de homicidio imprudente. Además, el Ministerio Público le reclama la prohibición del derecho a conducir vehículos de motor y ciclomotores durante cinco años, así como la pérdida de vigencia del permiso o licencia que le habilita para conducir. Por su parte, la acusación particular ejercida por los padres del menor fallecido han elevado la petición de penas solicitada por los mismos delitos a cuatro años de cárcel.

En cuanto a las indemnizaciones, la compañía aseguradora ya ha consignado para los padres y el hermano menor del fallecido, unos 135.000 euros que cubren la parte de responsabilidad civil.

Los hechos se remontan al 6 de marzo de 2011. José Antonio R. G., que circulaba por la avenida de Barcelona, de la capital jiennense, y lo hacía, según el fiscal, "bajo los efectos de una fuerte intoxicación etílica que le impedía el adecuado control del vehículo". El accidente ocurrió cuando el acusado, en una intersección, se saltó el semáforo en ámbar e invadió el sentido contrario por donde circulaba el menor en una motocicleta.

El turismo conducido por el acusado impactó "violenta y frontalmente" contra la motocicleta lo que provocó que la víctima saliera despedida hacia el capó del coche y posteriormente rebotara en la calzada.Aunque los servicios médicos pudieron trasladar con vida al menor, éste fallecería a los pocos minutos de su ingreso en el hospital Neurotraumatológico de Jaén como consecuencia de "un shock hemorrágico irreversible motivado por las serias lesiones sufridas en el accidente".

El acusado ha admitido en el juicio que el día del accidente había estado comiendo en casa de una sobrina en la que había ingerido dos "cervezas durante la comida y dos whiskys con seven up en la sobremesa". Que cuando ocurrió el accidente ya hacía unas tres horas que se había tomado la segunda y última copa, según su versión.

Mientras que la Fiscalía y la acusación particular han mantenido su petición de penas, la defensa del acusado ha pedido que en el caso de ser condenado se le aplique la atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas ya que el caso ha tardado cuatro años y medio en instrucción "sin que haya habido ningún motivo para este retraso en un caso que no tiene ninguna complejidad".

"Me considero inocente, lo lamento mucho, espero que algún día pueda darle un abrazo a los padres y decirles que lo siento", son las palabras que ha dicho el acusado antes de que la jueza declarara el juicio, visto para sentencia en una sala en la que los padres del fallecido han permanecido siguiendo el transcurso de la vista.