El Defensor abre una queja de oficio tras la muerte de una mujer en las urgencias del Hospital de Úbeda (Jaén)

Jesús Maeztu.
EUROPA PRESS
Publicado 29/12/2017 16:47:20CET

SEVILLA, 29 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, dirigida por Jesús Maeztu, ha abierto una queja de oficio tras el fallecimiento de una mujer procedente de una residencia de ancianos de Quesada (Jaén) después de permanecer 12 horas en una camilla de las urgencias del Hospital San Juan de la Cruz de Úbeda (Jaén) sin que "fuera advertida su presencia.

Según indican a Europa Press fuentes de la Defensoría, en esta queja la institución expone su preocupación por "la descoordinación que los hechos relatados en la prensa parecen poner de manifiesto a la hora de asistir a los pacientes que no están acompañados durante su estancia en los servicios de urgencias, específicamente en los casos en los que los mismos son trasladados desde los centros de mayores en los que residen, cuando carecen de familiares, o mientras que los mismos son avisados y se personan en el hospital".

De este modo, el Defensor afirma que "con el objetivo de conocer el modo de proceder en estos casos y las circunstancias que han podido incidir en este supuesto, incoa este expediente de queja de oficio", en el que solicita informe a la Dirección Gerencia del Hospital San Juan de la Cruz de Úbeda y a la Delegación Territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales en Jaén, "ya que el centro de mayores en el que residía la paciente tiene carácter concertado".

Los hechos motivo de esta queja tuvieron lugar el pasado 21 de diciembre cuando un médico de Quesada decidió que había que trasladar a la paciente hasta el centro hospitalario. En el traslado fue acompañada por una auxiliar de la residencia de mayores donde residía, pero ésta una vez en Úbeda la dejó bajo la tutela del hospital.

La mujer llegó a urgencias pasadas las 14,00 horas y allí se quedó a la espera de que la atendieran. Todo apunta a que la llamaron, pero como no estaba en condiciones de contestar, en el hospital dieron por sentado que se habría marchado, cuando en realidad la mujer permanecía en una camilla sin que nadie se percatara de que no estaba recibiendo atención.

No fue hasta pasadas doce horas y ya en la madrugada, después del cambio de dos turnos, cuando un profesional preguntó por la identidad de la persona que ocupaba la camilla y a la que cuando fueron a atender ya encontraron fallecida.