Dirección y empleados de Cablinsa esperan el pronunciamiento de Empleo tras lograr un acuerdo para el cierre

Actualizado 26/01/2011 20:00:07 CET

LINARES (JAÉN), 26 Ene. (EUROPA PRESS) -

La dirección y los trabajadores de Cableados Linares S.A. (Cablinsa), dedicada a la fabricación de cableado eléctrico para automóviles en Linares (Jaén), esperan el visto bueno de la autoridad laboral para echar definitivamente el cierre de esta empresa auxiliar de Santana Motor con una plantilla de 23 personas.

Así lo ha indicado a Europa Press uno de los empleados y delegado de personal en la planta, Ignacio Quesada, quien ha explicado que en el proceso de negociación no se ha logrado el objetivo de los empleados para que no cerrase de forma total y permanecieran dos o tres trabajadores para "mantener el vínculo con Santana al menos durante unos meses más". "Tenían claro que querían el cierre y en eso su actitud ha sido poco flexible", ha apuntado.

Con respecto a las indemnizaciones, sí que se ha ratificado el planteamiento inicial de la compañía de 26 días por año de antigüedad sin límite de mensualidades, algo que la plantilla también compartía para "procurar salir dignamente", al igual que se consiguió para los compañeros despedidos en abril de 2010.

En este sentido, Quesada recordó tras conocerse el anuncio de cierre, la pasada semana, que Cablinsa nació aproximadamente hace 24 años para fabricar el cableado eléctrico para los automóviles de Santana, siendo esta factoría de forma exclusiva su aporte de carga de trabajo. "Fue creciendo hasta llegar a tener 125 trabajadores, cuando comenzaron los problemas desaparecieron los trabajadores con contratos de carácter temporal, luego sufrimos los continuos ERE a la par de Santana y fue en 2010 cuando su plantilla de 44 trabajadores se vio recortada por la falta de pedidos, la inexistencia de un plan claro de futuro de nuestra empresa matriz y la incertidumbre ante la posibilidad de que el nuevo posible socio (Iveco) continuara y retomara la fabricación de forma normalizada".

Entonces, fueron despedidos 21 trabajadores que "salieron sin hacer ruido, sin que nadie se enterara y al mismo tiempo sin que nadie prestara la mas mínima atención, porque todas las miradas están siempre centradas en Santana Motor", ha lamentado en un comunicado.

Ahora, llega el cierre total de la empresa con "otros 23 padres de familia que de nuevo salen sin hacer ruido" porque su despido es "más que lógico y fundamentado" en tanto "no tienen pedidos, con los ERE han consumido ya buena parte de subsidio de desempleo y no hay ningún plan de futuro que pueda dar trabajo o esperanzas en un corto periodo de tiempo". Para su extinción, tras poner en conocimiento de la Inspección de Trabajo el acuerdo entre las partes y reunirse con los delegados de personal, sólo falta el pronunciamiento de la autoridad laboral.

Mientras tanto, de forma paralela, Quesada ha resaltado que el alcalde de Linares, Juan Fernández (PSOE), se ha interesado por su situación y tras mantener un encuentro con representantes de la plantilla ha solicitado "un listado con el perfil profesional de los trabajadores de cara a una posible recolocación en la actividad que se supone que debe generar la esperada llegada de nuevos socios a Santana".

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