Exdirector de Barbadillo, que compró una empresa beneficiaria en los ERE, dice que fue "víctima y no autor de delito"

Publicado 09/06/2018 10:39:57CET

El Grupo Barbadillo adquirió Matadero de Sierra Morena al entramado de Rosendo y Sayago, empresarios de la Sierra Norte de Sevilla

SEVILLA, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

Manuel Valdecantos Lora-Tamayo, director general del Grupo Barbadillo entre los años 2001 y 2013, plantea que Barbadillo fue "víctima y no autor de delito alguno" al adquirir Matadero de Sierra Morena (MSM), ubicado en El Pedroso (Sevilla), al entramado empresarial de José María Sayago y José Enrique Rosendo --ya fallecido--, empresa beneficiaria de ayudas concedidas de la Dirección General de Trabajo en los expedientes de regulación de empleo (ERE) fraudulentos.

Así lo expresa la defensa de Valdecantos en un escrito presentado ante el Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla, que instruye la causa de los ERE, en la pieza separada que investiga las ayudas concedidas al entramado empresarial de Rosendo y Sayago, en la que se encuentra como investigado y por el que solicita el sobreseimiento parcial subjetivo del ex director general del Grupo Barbadillo.

En el escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, la defensa de Valdecantos, que ejerce el abogado José Manuel García-Quílez, expone que al comienzo de la década del 2000, Barbadillo estudiaba la oportunidad de diversificar su negocio y rentabilizar su extensa red comercial con otros productos distintos del principal activo de dicho grupo, el vino. Entonces, conoció el proyecto de 'Sierra de Sevilla' de la mercantil Matadero de Sierra Morena, cuyo consejero delegado era Jose Enrique Rosendo, quien estaba interesado en un comercializador de los productos de cerdo ibérico, mientras Barbadillo hacía lo propio con un negocio que le permitiera rentabilizar su red comercial.

El proyecto, según el escrito de Valdecantos, era "serio y respaldado" por multitud de profesionales del sector de "reputada experiencia y buen nombre". La primera iniciativa de Barbadillo fue la constitución de una mercantil denominada Altrade (Alimentos Tradicionales de la Dehesa, S.A.) al 50 por ciento por Barbadillo y Matadero de Sierra Morena.

Posteriormente, Barbadillo consideró que el proyecto era interesante y decidió participar en el negocio y en marzo de 2003 entró en el capital de MSM (con aproximadamente un 7% del capital). Como consecuencia de dicha adquisición, Barbadillo designó a dos personas en el Consejo de Administración de MSM, una de ellas fue Valdecantos.

BARBADILLO, SOCIO MAYORITARIO DE MSM

En 2005, Barbadillo, tras percibir que las culturas empresariales del Grupo y de Rosendo resultaban "incompatibles" decidió, en noviembre de ese mismo año, comprar la parte que correspondía a Rosendo, quedando como accionista mayoritario.

A continuación, encargó una valoración de MSM para fijar el precio a pagar por las acciones de Rosendo y para hacer una radiografía de la mercantil, incluyéndose en ella las distintas subvenciones percibidas por la misma, también las concedidas por la Junta como ayudas de los ERE.

Algunas de estas subvenciones aún estaban por ingresar en las cuentas de MSM, por lo que se exigió al empresario que justificara la pendencia de pago de tales subvenciones oficialmente. Rosendo refirió al respecto que tales ayudas, concedidas durante su gestión, "no habían sido satisfechas hasta ese momento por meras razones de tesorería de la Consejería de Empleo de la Junta".

Además, aportó un certificado de 23 de noviembre de 2005 de la Dirección General de Trabajo y Seguridad Social de la Junta de Andalucía confirmando la concesión de tales ayudas.

A finales de 2005 y principios de 2006, con Barbadillo ya al frente de MSM, comienzan los primeros síntomas de la crisis de deuda y se produjo el estancamiento de la financiación por parte de las entidades bancarias, una situación de estrechez económica que supuso que el Grupo "debiera prestar mayor atención a las fuentes de financiación para el proyecto de MSM". Fue en aquel momento cuando se volvió la vista sobre las subvenciones concedidas por la Junta durante la gestión de Rosendo y cuyo importe se hallaba todavía pendiente de percibir.

Valdecantos, como director general del Grupo, tenía como misión procurar el cobro de las cantidades adeudadas y dedicó su esfuerzo a que la Junta cumpliera con los compromisos adquiridos con MSM. Fruto de las gestiones fue el cumplimiento parcial por parte de la Junta durante los meses de julio de 2006 a mayo de 2007, satisfaciéndose pagos parciales a cuenta de las ayudas concedidas.

Estos pagos fueron efectuados por parte de la agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía (IDEA), pero Barbadillo "no prestó especial atención a dicha forma de pago". A partir de mayo de 2007, según la defensa de Valdecantos, la Junta dejó de cumplir con los pagos debidos.

Este hecho supuso el desarrollo de gestiones con la Administración para desbloquear la situación. Entre éstas, según se hace referencia en la investigación desarrollada por la Guardia Civil en la causa de los ERE "aunque con muy distinto significado que el que el Instituto Armado otorga a las mismas", se encuentran las gestiones realizadas en la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) para recabar ayuda institucional. "Hecho este público y notorio, que difícilmente se cohonesta con un supuesto conocimiento de la ilegalidad de las ayudas percibidas", apunta el letrado García-Quílez en el escrito.

CITAR AL PRESIDENTE DE LA JUNTA EN UN CORREO, "FINALIDAD EFECTISTA"

Además, durante un encuentro de "unos 20 minutos" de Valdecantos y el consejero delegado "con el presidente de la Junta de Andalucía" en una reunión con un objetivo distinto al de los impagos se hizo referencia a la situación que vivía MSM con las ayudas. Según el letrado defensor, es en este marco de negociaciones donde se incardina un correo electrónico de Valdecantos, citado por la Guardia Civil en sus atestados, que hace mención a la gestión antes referida ante el presidente de la Junta.

Correo que tenía, según la defensa de Valdecantos, "una finalidad efectista", para que el director general de Trabajo, entonces Francisco Javier Guerrero, prestara "mayor atención al objeto interesado", cobrar las ayudas. Con posterioridad, Valdecantos también se entrevisto con el sucesor de Guerrero, Juan Márquez.

A juicio de la defensa del ex director general, la gestión de Barbadillo al frente de MSM en relación con las ayudas de los ERE y concedidas durante la gestión de Rosendo "se redujo a lograr su cobro", habiéndose limitado Valdecantos "a procurar el cobro de lo debido a MSM, ajena por completo a la posible relación existente entre Rosendo y la Dirección General de Trabajo", quien concedió hasta cuatro ayudas por importe de unos 3,9 millones de euros, las cuatro "concedidas a MSM cuando el consejero delegado era Rosendo, sin que Barbadillo tuviera otra intervención distinta a gestionar el cobro de unas subvenciones pendientes cuya legalidad era, por supuesto, presumida".

De otro lado, la defensa de Valdecantos expone, entre sus argumentos para pedir el sobreseimiento parcial, la inversión del Grupo Barbadillo en MSM por más de 28 millones de euros, "cifras astronómicas que constan en las cuentas auditadas". Suponiendo, en el marco de esta gran inversión, las ayudas concedidas a MSM durante su gestión por Rosendo a la cantidad de 3,37 millones.

Recientemente, el Tribunal Supremo ha declarado nulas determinadas ayudas recibidas por MSM, por importe de 3,8 millones aproximadamente, obligándoles a devolver la referida suma.

Extremos todos que abundan en una única conclusión, según se pregunta la defensa de Valdecantos, "cómo es posible pensar siquiera en la existencia de delitos de malversación y prevaricación en un negocio que sólo ha supuesto millones de euros invertidos en un proyecto como MSM", o "más aún, ¿no será más bien que Barbadillo ha sido víctima y no autor de delito alguno?".