El fiscal cree que hubo "exceso de celo" en la revisión de la cimbra de la A-7

Actualizado 29/02/2012 13:04:16 CET

MOTRIL (GRANADA), 29 Feb. (EUROPA PRESS) -

   La Fiscalía ha justificado este miércoles la retirada de su acusación contra los once imputados por el accidente en el viaducto de la A-7 que se construía en el tramo La Herradura-Taramay considerando que, a la vista de los testimonios ofrecidos durante el juicio que se ha prolongado durante nueve sesiones, ha quedado acreditado no que hubo omisiones en las revisiones que habían de realizarse a la cimbra que se colapsó, sino, al contrario, que hubo "exceso de celo".

   Asimismo, el desplome, a su entender jurídico, fue "imprevisible" e incluso "inevitable". "Las cosas a veces resultan inevitables, como consideramos que fue el colapso de la cimbra", ha señalado el representante del Ministerio Público, que ha incidido en que de hecho no se han aclarado con "certeza" las causas del accidente, puesto que los peritos encargados de analizar lo que ocurrió han apuntado tan sólo como "hipótesis" el aflojamiento de los tornillos o la rotura de las soldaduras en el marco trasero de la cimbra.

   "No obstante los peritos ya manifestaron que desconocen si el desplome se hubiera producido aunque se hubieran revisado todos y cada uno de los tornillos y las soldaduras de manera visual", ha mantenido.

   El fiscal ha reconocido que lo que pasó fue un "desgraciado accidente" con consecuencias "catastróficas", puesto que causó la muerte de seis personas y resultó con cinco heridos más, e incluso que ha transcurrido mucho tiempo para iniciar la vista oral, si bien ha atribuido a lo "complejo" de la causa y a la necesidad de practicar muchas pruebas la instrucción prolongada hasta bien entrado el año 2009. "No se ha parado un solo momento y nadie ha escatimado esfuerzos en medios materiales y personales", ha indicado.