La fiscalidad, seguida de la regulación económica, es el factor más negativo para las empresas andaluzas, según el INE

Publicado 07/03/2017 12:47:42CET

MADRID/SEVILLA, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

Más del 36 por ciento de las empresas andaluzas señala que el aspecto que impactó más desfavorablemente en sus negocios durante el año 2016 fue la fiscalidad, seguido de la regulación económica (27,6 por ciento) y la morosidad (26,6 por ciento).

Otros factores negativos para las empresas andaluzas, aunque en menor medida que otras comunidades con el entorno macroeconómico (24,9 por ciento) o la disponibilidad de financiación (18,8 por ciento).

Así lo recoge una encuesta de opinión sobre el entorno empresarial realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en la última quincena de 2016 sobre una muestra de establecimientos que cubre todo el territorio nacional, todos los sectores económicos y los distintos tamaños de los establecimientos.

Por el contrario, los factores con evolución favorable fueron en Andalucía la demanda de sus productos (13,8 por ciento), seguido del entorno macroeconómico (10,3 por ciento) y la disponibilidad de financiación (8,6 por ciento). En menor medida se encuentra la adecuación del capital humano (7,5 por ciento) o la eficiencia del mercado de trabajo (6,3 por ciento).

El estudio precisa que en el último año en Andalucía el 19,2 por ciento de las empresas apuntan que han tenido que dedicar más recursos para la resolución de trámites con el Gobierno central, porcentaje algo superior al esfuerzo que las empresas reconocen que han tenido que aumentar para la administración autonómica (18,8 por ciento), y para las administraciones locales (15,9 por ciento reconocen que han tendido que aumentar recursos para resolver trámites).

Además las empresas andaluzas consideran que se mantienen estables los trámites añadidos que deben cursarse para operar en distintos territorios, tanto analizando distintas comunidades autónomas como distintas localidades dentro de una misma comunidad.

Preguntadas por la sustitución de autorizaciones previas por las declaraciones responsables, un 46,9 por ciento no percibe un beneficio de dicha situación en el caso de la Administración estatal. La negativa se mantiene en el caso de la administración autonómica (47,3 por ciento) y en la administración local (48,1 por ciento).

DATOS NACIONALES

Casi el 31 por ciento de las empresas señala que el aspecto que impactó más desfavorablemente en sus negocios durante el año 2016 fue la fiscalidad, seguido del entorno macroeconómico, la morosidad, la regulación económica, la demanda de sus productos y la disponibilidad de financiación.

En concreto, coincidiendo con el adelanto del pago fraccionado en el Impuesto sobre Sociedades, el 30,9 por ciento de los gestores empresariales encuestados por el INE señalan la fiscalidad como el elemento que impactó más negativamente en su negocio durante el año pasado, frente al 26,7 por ciento que declaró lo mismo en 2015.

En 2015, las empresas apuntaron a la morosidad como el aspecto más negativo para sus negocios. Sin embargo, con los cambios en el Impuesto sobre Sociedades, la fiscalidad ha pasado a primer plano y se ha convertido en el aspecto más desfavorable para la actividad empresarial.

Le siguen el entorno macroeconómico (27,2 por ciento frente al 28 por ciento de 2015), la morosidad (27 por ciento frente al 30,7 por ciento), la regulación económica (25,7 por ciento frente al 25,6 por ciento), la demanda de sus productos (25,5 por ciento frente a 28,2 por ciento) y la disponibilidad de financiación (18,3 por ciento frente al 21,5 por ciento de 2015).

Con un porcentaje superior al 13 por ciento se citan los costes judiciales, los costes 'input' y la eficiencia del mercado de trabajo, mientras que los aspectos que menos impacto negativo tuvieron sobre el negocio fueron las infraestructuras (9,1 por ciento), la adecuación del capital humano (8 por ciento) y la insuficiencia de equipamiento (7,6 por ciento).

Los impactos más favorables en el negocio vinieron de la mano de la demanda de sus productos (15,3 por ciento frente al 16,3 por ciento de 2015), el entorno macroeconómico (12,4 por ciento frente al 14,4 por ciento) y la disponibilidad de financiación (10,3 por ciento frente al 11,6 por ciento de 2015).

La fiscalidad fue el componente con mayor impacto desfavorable par para todos los sectores económicos (industria, construcción, comercio, transporte y hostelería y otros servicios).

Para las pequeñas y medianas (menos de 10 asalariados, entre 10 y 49 asalariados y de 50 a 199 asalariados) , la fiscalidad es el componente más negativo para su negocio, mientras que para las empresas de 200 a 999 asalariados y de más un millar de asalariados lo es el entorno macroeconómico.

LA DEMANDA, FUNDAMENTAL PARA CRECER

Para las empresas, los componentes del entorno empresarial a los que dan mayor importancia para su capacidad de crecimiento son la demanda de sus productos (53,5 por ciento), el entorno macroeconómico (38,6 por ciento) y la fiscalidad (35 por ciento).

Los dos primeros ya fueron considerados los más importantes en 2015, mientras que en el caso del tercer componente la fiscalidad ha desbancado a la morosidad.

Por el contrario, factores como los costes judiciales, la insuficiencia de equipamiento o las infraestructuras son considerados por las empresas como de escasa importancia para la capacidad de crecimiento de sus negocios.

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