Subdelegación ofrecerá apoyo al Ayuntamiento por el 'botellón', que se concretará en Junta Local de Seguridad

Actualizado 09/04/2008 15:36:58 CET

GRANADA, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Subdelegación del Gobierno en Granada ofrecerá apoyo al Ayuntamiento de Granada para evitar que los días 1,2 y 3 de mayo se realicen 'botellones' en la ciudad por el Día de la Cruz, incluido el 'botellódromo' de Méndez Núñez, un apoyo que habrá de concretarse en Junta Local de Seguridad que aún no tiene fecha de reunión.

Así lo explicó a los periodistas el subdelegado del Gobierno en Granada, Antonio Cruz, que señaló que ya ha recibido la petición del alcalde para que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado auxilien a Policía Local en dicho acontecimiento.

En cuanto a la decisión adoptada por el alcalde de 'blindar' la ciudad para que no se produzcan concentraciones etílicas, Cruz apuntó que "mientras no se menoscaben los derechos fundamentales de los ciudadanos" su obligación es garantizar la seguridad pública.

De hecho, recordó que la ley autonómica permite a los responsables municipales establecer un lugar autorizado para el consumo de alcohol en la vía pública, como así lo ha hecho el alcalde, y además otorga a éstos la potestad de suspender esa autorización.

Cruz no quiso, sin embargo, valorar el hecho de que fuera el propio alcalde el que promoviera la construcción del 'botellódromo' y el que ahora prohíba el acceso a los jóvenes en el recinto.

Previsiblemente, según informó a Europa Press el concejal de Protección y Seguridad Ciudadana, Eduardo Moral, la Junta Local de Seguridad se celebrará la semana que viene, si bien está previsto que se reúna una vez más antes de la festividad de la Cruz.

De igual modo, según explicó, se llevarán previa y posteriormente una serie de reuniones técnicas donde se concretarán los agentes que se harán necesarios para esos días, así como una comisión interna con Subdelegación del Gobierno.

Según publica hoy el diario 'Ideal', que cita fuentes de la Policía Local, ya se ha iniciado la preparación de un operativo especial, de forma que pueda haber más cantidad de agentes y efectivos que los que se utilizaron durante el último macrobotellón, que se comprobó que habían sido escasos y habría sido necesaria una mayor dotación de agentes y medios técnicos.