IU y Vamos Granada piden explicaciones por los últimos despidos en la televisión municipal y una investigación

Publicado 25/06/2015 18:14:09CET

GRANADA, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los grupos municipales de IU y Vamos Granada han pedido este jueves explicaciones al equipo de gobierno, del PP, por los últimos despidos en la televisión municipal, TG7, y han reclamado una investigación para aclarar el asunto, después de que algunos de los trabajadores se hayan quejado de "humillaciones", "vejaciones" y presiones "políticas".

En rueda de prensa, el portavoz de IU, Francisco Puentedura, ha mostrado su solidaridad con los trabajadores y ha considerado que están sufriendo una situación que "vulnera el derecho fundamental de los trabajadores a la organización y representación sindical, y que se está llevando a cabo por parte de los responsables políticos de la cadena municipal".

De hecho, ha recordado que por el momento se han producido los ceses de una productora de la televisión y un operador de cámara, pero podría haber hasta cinco trabajadores más "bajo amenaza de despido".

El representante de IU en el Ayuntamiento de Granada sostiene que se trata de "una caza de brujas para hacer limpieza ideológica en la televisión municipal", y acusa al equipo de gobierno de no abrir una investigación para esclarecer los hechos e impedir que se vulneren derechos de los trabajadores.

La formación de izquierdas exige que se declaren nulos los despidos tramitados y se readmita a los trabajadores en su puesto, así como la dimisión de la coordinadora de servicios informativos y de los responsables políticos de la televisión municipal por considerar que tienen relación directa en los episodios de "persecución" y despidos.

"TG7 tiene que tener directivos profesionales que garanticen la independencia y los derechos de los trabajadores, y no comisarios políticos", ha planteado Puentedura, quien reclama para ello que el proceso de contratación en TG7 sea "público, transparente, y en función de criterios objetivos y no de sintonía ideológica o relaciones de amistad". Además, el concejal reclama que se convoque una Junta de portavoces con carácter extraordinario para investigar estos episodios en TG7, denunciados por algunos de sus empleados, ya que aún no se ha constituido esa junta encargada de llevar el control de la televisión municipal.

VAMOS GRANADA

Por su parte, Vamos Granada ha lamentado también el segundo despido en la televisión municipal, precisamente el trabajador que este miércoles denunció en rueda de prensa la situación de "manipulación y presión laboral" que venían sufriendo desde hace años.

Isidro Prieto Huete, operador de cámara de TG7, señaló que desde el martes conocen a través del sindicato CCOO que la productora CBM, empresa subcontratada por el Ayuntamiento, tenía previsto el despido de siete trabajadores. Esta reducción de personal, según Prieto obedece a la política de la directora de la televisión que "ha hecho de las humillaciones y vejaciones la moneda de cambio del trato diario";

Desde Vamos Granada se aprecia que este conflicto es el resultado de no disponer de una televisión pública independiente, "es decir que esté gestionada por un equipo de expertos y profesionales en la comunicación que no respondan a intereses políticos". A la formación le resulta "preocupante" que se despida a un trabajador en pleno proceso de elecciones para la representación sindical, y por ello ha exigido al concejal responsable, Juan Antonio Fuentes, que dé explicaciones de los despidos y la supuesta reducción en el uso de la televisión pública en la que se terminan de realizar inversiones con dinero de todos los ciudadanos. Finalmente, Vamos Granada se ha preguntado "si este es el tipo de cambio que anunciaba durante el periodo electoral el grupo político que ha posibilitado el actual gobierno de Torres Hurtado".

También el Sindicato de Periodistas de Andalucía se ha pronunciado al respecto y ha solicitado al Ayuntamiento de Granada y a la productora responsable de TG7 que "recapaciten y reconduzcan el malestar existente entre los trabajadores tras el despido realizado del operador de cámara que denunció ante los medios de comunicación las presuntas malas prácticas vividas entre la plantilla".

"Despedir a un empleado por ser la cara visible del sentir de sus compañeros y compañeras no es la mejor carta de presentación para una empresa ni para una institución que deben velar por favorecer el entendimiento y ofrecer soluciones a los conflictos planteados en cualquiera de sus áreas. Matar al mensajero nunca ha sido efectivo", indica en una comunicado.

"En línea con lo que señala el Consejo Audiovisual de Andalucía, reclamamos que la nueva Corporación surgida tras las elecciones municipales preserve el principio constitucional de pluralismo político y que TG7 se rija por las buenas prácticas empresariales y la transparencia", concluye.