Juzgan a un joven acusado de detener de forma ilegal y extorsionar a otras dos personas

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Actualizado 05/05/2008 16:00:42 CET

JAÉN, 5 May. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial de Jaén acogió hoy un juicio contra un joven acusado de detener de forma ilegal y extorsionar a dos muchachos de 19 años y para el que el ministerio fiscal reclamó una pena de siete años de prisión, si bien como alternativa al delito de extorsión pidió al tribunal que considerase un robo con violencia e intimidación por el que solicitó tres años de internamiento penitenciario.

En la vista, que quedó hoy vista para sentencia en la sección primera, el acusado, identificado como Manuel E.M., declaró que los hechos se desarrollaron en la madrugada del pasado 8 de enero cuando él circulaba por la avenida de Madrid de la capital jiennense y, al frenar, el coche que iba detrás, en el que viajaban los dos denunciantes, impactó contra el maletero de su vehículo.

Tras la colisión, afirmó que se bajó del coche y que se dirigió al otro conductor para pedirle los papeles del coche e intentar arreglar la situación, pero que el otro dijo que no tenía seguro, por lo que no podía darle los documentos. Además, aseguró que estaba nervioso por el accidente y que únicamente le dio un empujón al denunciante, al que aseguró que ni agredió ni pidió dinero.

El procesado sostuvo que su coche ya no podía arrancar por lo que llegaron a un acuerdo en el que él y la joven que le acompañaba cogerían el coche en el que viajaban los muchachos para poder desplazarse hasta Torredelcampo, donde vivía la joven, para dejarla en su casa y que al día siguiente les devolvería el coche y, a tal efecto, les dio sus datos. Así, recalcó que cuando después le detuvo la Guardia Civil se quedó "muerto" porque, según insistió, si él tenía su coche era porque así lo habían acordado. "Me acusan de algo que no hice", manifestó.

Por su parte, los dos denunciantes coincidieron en relatar que esa madrugada, sobre las 00.15 horas, circulaban con su coche cuando este impactó con el vehículo que conducía Manuel E.M. y que cuando uno de ellos se bajó se mostró dispuesto a arreglar los papeles, pero que el acusado le dijo que no se iba a arreglar nada y procedió a pegarle al tiempo que le pedía 3.000 euros para recuperar su coche porque, según especificaron, le quitó las llaves.

"MUY ASUSTADOS".

Acto seguido, explicaron que ambos se subieron al coche del procesado, porque sí funcionaba, creyendo que iban a arreglar lo del seguro, si bien en lugar de ello les llevó a las afueras de la ciudad, al paraje de Fuente de la Peña, donde, según relataron, fueron nuevamente agredidos. A continuación, volvieron a subirse al coche para ir a Torredelcampo y tras dejar a la joven en su casa fueron al piso de otra persona, en el que les encerraron en una habitación y volvieron a agredirles. "No nos escapamos porque estábamos muy asustados".

Tras estar retenidos y encerrados en una habitación del piso, lo abandonaron para ir a casa de un amigo de Los Villares --de donde proceden los denunciantes-- para que les diera dinero, con lo que consiguieron en total unos 200 euros que le dieron al acusado. Finalmente, siempre según su relato de los hechos, el procesado se fue y cogió el coche que ellos tenían y que habían dejado aparcado en la avenida de Madrid.

Al ser preguntados sobre por qué no huyeron en los momentos que se quedaron solos como cuando el procesado acompañó a la chica a su casa o por qué no pidieron al amigo que les facilitó dinero que llamara a la policía, respondieron que estaban muy asustados y que no sabían qué podía pasar o cómo iba a ser el desenlace de esa situación.

Por su parte, uno de los guardias civiles que prestó declaración explicó que sobre las 1.15 horas de esa madrugada identificaron al coche de los chicos que iba conducido por el ahora procesado, pero que no le detuvieron porque el aviso de que ese coche era robado llegó poco después.

Así las cosas, el ministerio fiscal elevó a definitivas sus conclusiones y reclamó que el acusado sea condenado a dos años de prisión por un delito de extorsión y cinco años por dos detenciones ilegales, si bien pidió como alternativa a la extorsión que se tuviera en cuenta en su lugar un delito de robo con violencia e intimidación por el que reclamó tres años de prisión. Además, pidió una multa de unos 180 euros por dos faltas de lesiones. La acusación particular se adhirió a la petición del ministerio público.

La defensa reclamó la libre absolución alegando, entre otros aspectos, que el relato de los jóvenes "no cuadra" y adolece de "demasiadas dudas e incoherencias" como que todos esos hechos sucedan en el intervalo aproximado de una hora o que si el procesado quería robarles les dejara todos sus datos e incluso su número de teléfono, "si vas a robar no das tu nombre", analizó.

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