Un tercio de sanitarios de los centros de Jaén-Jaén Sur se encuentra en proceso o acredita la calidad de su labor

Acreditación de profesionales sanitarios
EUROPA PRESS/JUNTA DE ANDALUCÍA
Actualizado 05/07/2015 7:46:14 CET

JAÉN, 11 Sep. (EUROPA PRESS) -

Un tercio de los sanitarios --173 profesionales-- que trabajan en los centros de salud pertenecientes a la unificación de los Distritos Sanitarios Jaén y Jaén Sur están acreditados o han iniciado el proceso de acreditación por la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía.

Así lo ha indicado este jueves la Junta en una nota, en la que se precisa que a ellos se suman los que han realizado la solicitud para acreditarse y se encuentran en fase de preparación, que alcanzan un total de un 280 profesionales, un 55 por ciento de los mismos, lo que supone que más de la mitad del personal está inmerso en el proceso de acreditación.

Para la Administración andaluza, "la destacada implicación profesional en la acreditación es una garantía en la calidad de la atención sanitaria prestada a la población, ya que indica que esta atención está contrastada oficialmente por una agencia experta en la evaluación de la calidad de los servicios".

En concreto, los profesionales sanitarios que han finalizado o están en estos procesos de acreditación son 56 médicos --dos acreditados con nivel excelente, ocho en experto, 15 en avanzado--; 13 pediatras --uno en excelente, otro en experto, siete en avanzado--; dos odontólogos --que están en fase de acreditación--; 91 enfermeras --ocho acreditadas en nivel excelente, diez en experto, 13 en avanzado--; dos matronas --una en nivel excelente--; cinco fisioterapeutas --uno acreditado en nivel avanzado--, dos farmacéuticos y otros tantos epidemiólogos, dos en nivel experto.

Acreditarse significa "obtener un reconocimiento, expreso y público, del cumplimiento de los requisitos necesarios para prestar una asistencia de calidad, así como el inicio de una línea de mejora continua por parte de un profesional", de forma que "la acreditación no es un fin en sí misma, sino un proceso dinámico, continuo y evolutivo, que brinda a los profesionales la oportunidad de establecer alternativas de desarrollo para crecer en calidad", según resalta la Junta.

Cuando un profesional es competente en un ámbito concreto de su desempeño profesional, presenta "una serie de comportamientos, observables y medibles, que verifican la presencia de esa competencia", un conjunto de comportamientos que "constituyen sus buenas prácticas, que pueden observarse y medirse a través de evidencias y pruebas".

Las evidencias que permiten verificar la presencia de una buena práctica han sido clasificadas por niveles de complejidad y pueden ser de varios tipos, desde las que son consideradas esenciales --y que es imprescindible que el profesional cumpla--; las evidencias del grupo I --que indican que el profesional progresa hacia la madurez--; las de grupo II --que consolidan la madurez del profesional--, y las evidencias de grupo III, que convierten al profesional en un "referente" para el resto de los profesionales del sistema.