Valderas reitera que la apuesta del Gobierno andaluz por una "economía social ampliada" es "inequívoca"

Valderas asiste a la Asamblea de CEMPE
EUROPA PRESS/JUNTA
Actualizado 27/06/2014 13:30:30 CET

GRANADA, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente y consejero de Administración Local y Relaciones Institucionales, Diego Valderas, ha señalado en la inauguración de la Asamblea General Ordinaria de la Confederación de Empresas Pequeñas y Autónomos de Andalucía que la apuesta del Gobierno andaluz por lo que se ha dado en llamar 'Economía social ampliada' "es inequívoca".

"Nuestro compromiso es fuerte, firme y de largo aliento, prueba de ello es el proyecto que se está trabajando en el seno del Gobierno andaluz, elaborado junto a las organizaciones reunidas este viernes en Granada", ha señalado Valderas en este encuentro cuyo objetivo es analizar las claves del nuevo modelo productivo y el papel que desempeñarán en él los autónomos y las pequeñas empresas de la comunidad.

"Desde la Junta estamos trabajando decididamente por la economía social como un polo de utilidad social básico que pone rostro humano a la economía ya que creemos que debe de jugar un papel fundamental en el marco de la construcción del nuevo acuerdo económico y social en Andalucía" ha apostillado.

Valderas ha subrayado que dada su capacidad para contribuir eficazmente a la resolución de los problemas sociales de nuestra comunidad, y "el más importante se llama creación de empleo", tiene más que ganada una silla en el diálogo social".

En este sentido, ha explicado que incluir esta forma de producir teniendo en cuenta proyectos empresariales y profesionales que cumplan requisitos que los asemejan a la filosofía de la economía social, permite incluir a autónomos y autónomas, profesionales, microempresas y pequeñas empresas que representan en Andalucía el 99,6 por ciento del tejido empresarial y están fuertemente conectados con el territorio y el empleo.

En Andalucía en el último trimestre de 2013, según los datos de CEPES sobre Cooperativas y Sociedades Laborales había 7.026 empresas que empleaban a 65.597 trabajadores, y según ha informado el vicepresidente, ante estos datos, la Economía Social andaluza comparativamente con empresas en el ámbito nacional es 5,8 veces más grande que Zara (11.170 trabajadores), genera casi el doble (1.96) de empleo que Caixabank y 10,6 veces más que Ferrovial.

Si lo llevamos al ámbito andaluz, y la economía social fuese una empresa, ha añadido Valderas, tendría 32 veces más trabajadores que Endesa (2.047 empleados), sería 43,7 veces más grande que Cruz Campo-Heineken (1.500 trabajadores) o 54,6 veces más grande que el grupo Consentido (1.200 trabajadores) en términos de puestos de trabajo.

Asimismo, ha comentado en su disertación, que las empresas de economía social ampliada deberán demostrar su compromiso con la sociedad a través de unas obligaciones de ética empresarial y responsabilidad social corporativa que deberán quedar definidas a través de un "Sello Global de Responsabilidad Social" que impulsará la capacidad competitiva de nuestras empresas.

El vicepresidente ha hecho también hincapié que la apuesta que el Gobierno andaluz realiza en el sentido de potenciar un nuevo modelo productivo para Andalucía no significa una ruptura con las iniciativas individuales o colectivas existentes, con libertad individual de los emprendedores a decidir qué, cómo y dónde invertir. "No va a suponer el establecimiento de medidas que generen excusas para la atracción de inversores especulativos, ni va a impulsar un modelo de acumulación especulativa del capital sin más".

El nuevo modelo productivo andaluz "debe de estar identificado con un doble criterio: englobar todas las actividades individuales o colectivas que representen un proyecto de vida productivo y que muestren su compromiso con la sociedad andaluza, son su modernización económica y desarrollo humano" ha añadido.

Para finalizar, Diego Valderas ha invitado al conjunto de organizaciones representativas presentes en la Asamblea a contribuir al trabajo en la construcción de este nuevo modelo que aspira realmente a subvertir el orden de cosas establecido, respondiendo desde el sur bajo la idea que la inversión en igualdad y en derecho sociales es una inversión en empleo.

"No debemos mirar al diálogo social con los ojos del siglo pasado sino con los de este y nadie puede vetar la presencia de la economía social, que ante la crisis ha sido mucho más valiente y acertada que la de otros sectores de la economía. Una economía al servicio de la vida, desde una visión colaborativa, redistributiva, inclusiva y generadora de oportunidades. Un modelo que se mida por la cantidad de desarrollo humano que es capaz de generar y que abandone para siempre esa sociedad en la que para que unos pocos tengan mucho, unos muchos no tengan nada" ha concluido.

CEMPE

Por su parte, el nuevo presidente de CEMPE-A, Oscar Benítez, ha destacado la labor desarrollada por la Confederación "desde sus inicios, ya que ha sabido enarbolar como ninguna otra organización la bandera de la defensa del trabajo de los autónomos y las pymes".

Benítez ha considerado que "ha llegado el momento de ocupar sin titubeos y sin complejos el lugar de representación que, por pleno derecho, nos corresponde". "Aunque ahora la economía social y los autónomos estamos de moda, no debemos olvidar que cuando las pymes y los profesionales no teníamos el reconocimiento y el peso que tenemos actualmente en nuestra sociedad, CEMPE llevaba la voz y las reivindicaciones donde era necesario".

Asimismo, ha reivindicado "el buen hacer" de las pequeñas empresas y autónomos de Andalucía "porque están en manos de empresarios comprometidos con sus trabajadores y que se juegan el todo en el desarrollo de su actividad".

"Son nuestras empresas las que crean un empleo sostenible en el tiempo porque no anteponemos el beneficio al capital humano", ha subrayado. Por ello, Benítez ha insistido en que las pymes, los autónomos y las empresas de economía social en su conjunto, que representan más de 90 por ciento del tejido productivo andaluz, están legitimados para ser considerados como agentes sociales de primer orden.