Un catedrático ve "un desatino" el caso de El Algarrobico y cree que "alguien falló en la cadena de control"

Actualizado 11/05/2006 18:59:56 CET

SEVILLA, 11 May. (EUROPA PRESS) -

El director del Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Sevilla, Ramón Queiro, consideró "un desatino" la situación generada con el hotel de El Algarrobico en Carboneras (Almería), donde, a su juicio "alguna administración ha tenido que fallar en la cadena de control del cumplimiento de la legalidad urbanística".

En declaraciones a Europa Press, Queiro indicó que "es lamentable que se llegue a este tipo de situaciones, sobre todo cuando el urbanismo tiene una serie de controles recogidos en las leyes de ordenación urbanística, que provoca que exista vigilancia desde que se hace el planeamiento, se redacta el proyecto, se conceden las licencias y se inicia la construcción".

"No se entiende que para decir que una obra es ilegal y para demolerla se espere a que dicha obra esté terminada, es un desatino muy grande y parece mentira que se haya llegado a esos extremos, es algo increíble", agregó Queiro.

A su juicio, los motivos para que se "haya alcanzado ese desatino" radican en que "ha existido una dejación en el cumplimiento de las responsabilidades en materia de control que tenían las diversas administraciones".

Queiro añadió que "alguna administración ha tenido que fallar en la cadena de control urbanístico, pues si, por ejemplo, ahora se considera este proyecto ilegal, el Ayuntamiento en ese caso habría concedido la licencia y habría incurrido en algún tipo de ilegalidad, pero todos los organismos públicos provinciales que representan a la Junta deberían haberlo detectado".

"Es esperpéntico que se llegue a terminar un hotel como ése y se den cuenta ahora de que se trata de un atentado ecológico", añadió Queiro, que precisó que "existe un reglamento de disciplina urbanística y si, por ejemplo, el Consistorio se equivoca, los mecanismos deberían haber funcionado antes y no llegar hasta el final del proyecto".

En cuanto al procedimiento de ejercer el derecho de retracto, Queiro reconoció que "es más rápido un tanteo que una expropiación, y más seguro, aunque también más caro, pero desde la perspectiva de efecto político es más rápido el efecto de ejercer el derecho de tanteo, ya que con la expropiación pueden registrarse muchos pleitos intermedios y no se produciría el mismo efecto".

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