Dos jueces del TSJA difieren de la sentencia sobre EpC por eximir al alumno de asistir a clase

Actualizado 20/10/2010 21:03:29 CET

Méndez y Del Pino tampoco consideran que el libro de McGraw Hill sea "adoctrinador"

SEVILLA, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

Dos jueces del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) han diferido de la sentencia dictada por este Alto Tribunal el pasado 15 de octubre y que ha declarado, por un lado, que el libro de Educación para la Ciudadanía de la editorial McGraw Hill para 3º de ESO tiene "carácter adoctrinador" y, por otro, ha eximido a un alumno onubense de asistir a clases de esta asignatura y ser evaluado mientras se utilice el mencionado texto.

Se trata del juez Eloy Méndez Martínez, que fue ponente original del procedimiento y autor del voto particular por el que disiente de la resolución de la mayoría del TSJA, y del magistrado Guillermo del Pino Romero, que se ha adherido a Méndez.

Ambos argumentan, basándose en anteriores resoluciones firmes del Tribunal Supremo (TS) sobre Educación para la Ciudadanía, que la asistencia a clase constituye un "derecho-obligación ineludible" que no puede ser dispensado siquiera por la aplicación del artículo 27.3 de la Constitución que garantiza el derecho de los padres a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

Por ello, han criticado que los padres del menor no hayan solicitado "la modificación, supresión o retirada" del manual de Educación para la Ciudadanía que consideran "adoctrinador" sino que se exima a su hijo de asistir a clase. "Si lo que se denuncia en concreto por los recurrentes es el carácter adoctrinador del manual, lo que podrá solicitarse en su retirada, pero no que se exima al alumno de asistir a clase", reiteran.

Asimismo, han lamentado que la sentencia del TSJA haya hecho caso a esta petición y haya reconocido, bajo este enfoque, "el derecho a la objeción de conciencia en el ámbito educativo", algo que "choca frontalmente" con lo resuelto en ocasiones anteriores por el Supremo, que ya ha reflejado en procesos similares que "puede naturalmente discutirse acerca de la oportunidad de tal materia, pero una vez verificada que es ajustada a derecho, autorizar exenciones individuales de dicha materia sería tanto como poner en tela de juicio esa ciudadanía para la que se aspira educar".

Por ello, a juicio de los dos magistrados, según consta en el voto particular al que ha tenido acceso Europa Press, "si algún principio general puede extraerse de la doctrina jurisprudencial (...) es el de que ningún alumno puede ser eximido de no cursar la asignatura por razones religiosas o morales".

Y sobre todo, añaden, "porque si el libro es declarado adoctrinador, lo es 'per se' y, por tanto, es adoctrinador para todos los alumnos --no sólo para el hijo de los demandantes--, por lo que la situación perturbadora no cesaría por el hecho de que a un solo alumno, o a varios, se les autorizase a no ir a clase, ya que el adoctrinamiento continuaría para los demás". "La situación sería rocambolesca", advierten.

Por todo ello, Méndez y Del Pino consideran que el TSJA debería haber admitido el recurso que solicitaron la Junta de Andalucía y la editorial del libro, McGraw Hill Interamericana de España S.A.U., así como, de forma indirecta, el Ministerio Fiscal y el Abogado del Estado, que expusieron que la obligatoriedad de cursar la asignatura ya había sido juzgada y decidida, entre otras, por la sentencia de 11 de febrero de 2009 del Tribunal Supremo.

NO ES "ADOCTRINADOR"

Por otro lado, estos jueces no han considerado que el manual impugnado por la mayoría del TSJA sea "adoctrinador", entre otras cosas, porque del libro "no consta ningún reproche o informe desfavorable en ninguno de los hitos seguidos hasta que el mismo llega a manos de los alumno", salvo el proveniente de los padres recurrentes.

Es más, agregan, antes de la comercialización del libro éste es sometido al procedimiento de depósito y registro en la Consejería de Educación y fue aprobado por el Consejo Escolar del IES 'Delgado Hernández' de Bollullos Par del Condado (Huelva) donde estudia el menor, a petición del claustro de profesores ,y conforme al certificado del secretario del propio IES, "se anunció en el tablón de anuncios del centro como uno de los libros que se iban a utilizar, sin que se plantease ninguna reclamación".

Además, los magistrados también han analizado las unidades de contenido del citado libro --tal y como hace la mayoría del TSJA para argumentar su carácter "adoctrinador"-- y concluyen que "no puede considerarse adoctrinador un libro que favorece el debate que, propiciado y dirigido por un profesor, en el que se presupone independencia, resulten analizadas cada una de dichas posturas, de forma que el alumnado, con la aportación educativa fundamental de sus padres y, en definitiva, de toda su familia y el entorno social que le rodee, pueda mantener y enriquecer sus propias convicciones".

En todo caso, indican, "el manual podría considerarse, a lo sumo, atrevido por cuanto trata de temas y, dentro de estos, expone corrientes filosóficas, políticas, morales, económicas o sociales (pero no adoctrina hacia ninguna de ellas) de las que era impensable tratar en tiempos pasados. Pero es que los tiempos actuales son también atrevidos y aventajados".