La explosión en Viator es la más grave desde la muerte de 5 militares en Hoyo de Manzanares (Madrid) en 2011

Actualizado 20/05/2013 21:37:54 CET

MADRID, 20 May. (EUROPA PRESS) -

La explosión registrada este lunes en la base de la Legión en Viator (Almería), en la que han muerto tres suboficiales, es la más grave sufrida por el Ejército de Tierra en una de sus instalaciones en España desde la deflagración que acabó con la vida de cinco militares en Hoyo de Manzanares (Madrid) el 24 de febrero de 2011.

Ese día tres miembros de la Brigada Acorazada 'Guadarrama XII', con base en El Goloso (Madrid) y dos de la Brigada de Infantería de Marina de la Armada murieron mientras realizaban un ejercicio de adiestramiento en la Academia de Ingenieros de Hoyo de Manzanares relacionado con un despliegue en Líbano.

Los fallecidos fueron el sargento primero Sergio Valdepeñas, el sargento Mario Hernández y el cabo Miguel Ángel Díaz Ruiz, del Ejército de Tierra, y el sargento primero Víctor Manuel Zamora y el cabo primero Javier Muñoz Gómez, de la Armada. Además, otros tres infantes de Marina sufrieron heridas, dos de ellos de gravedad.

La explosión tuvo lugar mientras una unidad compuesta por efectivos del Ejército de Tierra y la Armada estaba desarrollando una operación de destrucción de minas anticarro, que previamente habían sido desactivadas, es decir, que ya no tenían detonador.

Se trataba de un ejercicio de adiestramiento en detección y desactivación de explosivos, en el marco de su instrucción con vistas a participar en el siguiente relevo de las Fuerzas Armadas españolas en la misión que la ONU desarrolla en Líbano, en la que una de las tareas principales de los militares españoles es precisamente el desminado de la zona.

Pocos meses después, el 8 de junio de ese mismo año, hubo otro incidente mortal durante unas maniobras en el campo de adiestramiento de San Gregorio (Zaragoza). El sargento primero del Ejército de Tierra Salvador Huerta Moneo murió al estallar una granada de mortero durante unos ejercicios. Otro militar, un cabo primero, resultó herido también en la explosión.

UN DESACTIVADOR, ULTIMO FALLECIDO EN AFGANISTÁN

Se da la circunstancia además de que el último militar fallecido en Afganistán fue también un desactivador de explosivos: el sargento David Fernández, que murió cuando manipulaba un artefacto explosivo improvisado (IED) en la provincia de Bagdhis, el pasado 12 de enero.

El sargento Fernández fue el primer artificiero en morir en el marco de la misión de la OTAN en Afganistán y se convirtió en la víctima mortal número 100 para las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil, tras más de diez años de misión en los que también han perdido la vida dos intérpretes españoles.

Los tres militares fallecidos este lunes en Viator habían pasado por esta misión. Además, el brigada Antonio Navarro estuvo en Bosnia, Kosovo y Líbano; el brigada Manuel Velasco participó en misiones en Bosnia, la República Democrática del Congo y Líbano, y el sargento Francisco Prieto había estado en Kosovo.