Fernando Sánchez Dragó recupera la memoria de su padre en 'Muertes paralelas', Premio de Novela Fernando Lara 2006

 

Fernando Sánchez Dragó recupera la memoria de su padre en 'Muertes paralelas', Premio de Novela Fernando Lara 2006

Actualizado 22/06/2006 16:34:21 CET

El autor dijo sentir "repugnancia" hacia España, "un país que reúne, tras Italia, el mayor número de sinvergüenzas por metro cuadrado"

SEVILLA, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

El escritor Fernando Sánchez Dragó (Madrid, 1936) presentó hoy en la capital hispalense 'Muertes paralelas' (Planeta), obra con la que obtuvo el pasado mes de mayo el XI Premio de Novela Fernando Lara y en la que el autor homenajea y recupera la memoria de su padre, Fernando Sánchez Monreal, "que murió fusilado en Burgos, sin juicio, el 17 de julio de 1936 por grupos de falangistas".

En rueda de prensa, Fernando Sánchez Dragó destacó que 'Muertes paralelas' "es la obra de más aliento que he escrito en mi vida, porque tiene 50 años de gestación, 12 de investigación y dos de ejecución", y explicó que el libro "empezó a escribirse hace 50 años, cuando, con 19 años de edad, fui detenido por antifranquista y mientras un inspector pasaba a máquina mi declaración, vino el comisario, se puso a leer la citada declaración y me dijo que yo estaba allí porque era un resentido, porque ellos habían matado a mi padre".

"A mi nadie me había explicado nunca quien había asesinado a mi padre y siempre pensé que habían sido los malos, los republicanos", recordó el autor, y agregó que "ese día me enteré por propia boca del comisario que no lo habían matado los republicanos, sino los otros". "Esto fue un puñetazo en el alma", apuntó.

En este sentido, Sánchez Dragó informó de que la obra "es una tragedia en tres actos, que tiene su punto de partida en la mencionada fecha de 1936, cuando Indalecio Prieto entró en la cafetería de las Cortes e informó a los periodistas allí presentes, entre ellos mi padre, de que había habido una sublevación en Melilla".

"Al conocer la noticia, mi padre, que era una enamorado de su oficio, emprendió una loca carrera hacia el sur y dejó a mi madre, en Madrid, embarazada de seis meses de mí", continuó el escritor, quien indicó que "fue en este momento cuando comenzó la odisea de mi padre, gran parte de la cual transcurrió en Andalucía".

Además, afirmó que 'Muertes paralelas' "es una novela de no ficción en la que todo es rigurosamente cierto menos la última escena y que consta de tres actos; la historia de mi padre, la de mi madre, así como la mía propia y mis relaciones con aquella persona que no pude conocer pero que se convirtió en la persona más importante de mi vida". "La muerte de mi padre alteró y modificó la vida de mi madre, la mía propia y la de mis descendientes", puntualizó.

"Mi madre salió de Madrid en busca de mi padre, que nunca volvería", aseveró Sánchez Dragó, quien dijo que su progenitora "fue una verdadera madre coraje, que, siendo una señorita, salió de Madrid y recorrió Cádiz, Huelva, Alicante y Valencia, entre otros lugares, en busca de su marido". "La obra también es, en este sentido, un libro de viajes", admitió.

Con respecto al título, 'Muertes paralelas', subrayó que "parafrasea el título de Plutarco y se refiere a lo más abyecto de la Guerra Civil, a todos aquellos que murieron, no en las trincheras, sino en la retaguardia, como José Antonio Primo de Rivera, Lorca, Maeztu, Muñoz Seca o Miguel Hernández", y añadió que "esas son las muertes paralelas que conoce mi libro y a eso es a lo que nos condujo la Guerra Civil española".

"NO TENGO PATRIA PERO SI TIERRA"

Según dijo, escribir esta obra "ha sido una experiencia muy dura, pero al mismo tiempo ha sido también un proceso de transformación y de renacimiento", e indicó que con 'Muertes paralelas' "cierro un ciclo de mi vida y de mi obra".

Por último, Sánchez Dragó se refirió a la afirmación que realizó durante el acto de entrega del Premio de Novela Fernando Lara, cuando dijo lamentar "profundamente" haber nacido español. Así, señaló que "me asiste el derecho de ser huérfano de guerra para decir eso" hacia un país "por el que siento repugnancia y que reúne, tras Italia, el mayor número de sinvergüenzas por metro cuadrado".

"Ser español es una etiqueta, y yo hace tiempo que empecé a desprenderme de ella", afirmó el autor, quien aseguró no tener patria, "pues mi patria son mis zapatos y la tierra hacia donde estos me llevan".

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