El Hospital Virgen del Rocío ratifica su informe sobre la atención dada al polaco fallecido

Actualizado 05/06/2014 17:10:39 CET

La forense tendrá que determinar ahora si hay relación de causalidad entre la muerte y la atención médica dispensada

SEVILLA, 5 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Hospital Virgen del Rocío de Sevilla ha elevado un escrito al Juzgado en el que ratifica el informe que realizó sobre la asistencia prestada el 2 de octubre de 2013 en el Servicio de Cuidados Críticos y Urgencias a Piotr Piskozub, el joven polaco que falleció en el centro de acogida municipal después de haber sido dado de alta en dicho centro hospitalario, han informado a Europa Press fuentes del caso.

Hay que recordar que la médico forense que debe emitir el informe sobre la actuación médica y posible relación de causalidad con la muerte en el Hospital de Piotr Piskozub elevó un escrito al Juzgado de Instrucción número 5 de Sevilla en el que señalaba que, una vez analizada "detenidamente" la historia clínica y el resto de documentación remitida por el Juzgado, existe una "discordancia" entre las actuaciones médicas plasmadas en sendos informes del Hospital Virgen del Rocío.

Por ello, la juez instructora pidió al coordinador de Urgencias del Virgen del Rocío una serie de documentos médicos a fin de que se concretara la asistencia ofrecida al fallecido, tras lo que dicho responsable sanitario ha elevado un escrito al Juzgado en el que asegura que no "hay ningún dato" que aportar que sea distinto a los ya expuestos en su primer informe.

Según las fuentes consultadas por Europa Press, la juez ha dado traslado de esta información a la forense para que elabore, ya sí de manera definitiva, su informe sobre la actuación médica y posible relación de causalidad con la muerte.

La forense, en el escrito elevado al Juzgado, decía que, mientras que el facultativo interno residente de segundo año en medicina interna que atendió a Piotr no recogió en un informe de 2 de octubre de 2013 "ningún dato exploratorio", la asistencia descrita por el coordinador de la Unidad de Urgencia del hospital en un informe de 11 de noviembre de 2013 describe "una exploración física completa que incluye anamnesis, toma de constantes vitales, auscultación cardiopulmonar y exploración abdominal y de miembros inferiores".

A ello se suma que los datos clínicos recogidos en este último informe "no parecen concordar con los posteriores hallazgos de la autopsia médico-legal, fundamentalmente los referidos a la auscultación pulmonar, la cual se describe clínicamente con hallazgos de escasa entidad frente a los resultados de la autopsia y su demostración histológica y microbiológica, que son claramente patológicos".

Por todo ello, la forense consideraba "necesaria" la remisión de la posible documentación médica generada el día de la asistencia de urgencias al paciente, "en la que debieron registrarse los resultados de la exploración física y de las constantes clínicas a las que hace referencia" el coordinador de la Unidad de Urgencias en su informe.

EL INFORME DEL VIRGEN DEL ROCÍO

Cabe recordar que el Hospital Virgen del Rocío emitió un informe sobre la asistencia prestada el 2 de octubre de 2013 en el Servicio de Cuidados Críticos y Urgencias al joven polaco en el que defiende que su "problema" era de "ámbito social", ya que el paciente "solo manifestaba querer comer y dormir bajo techo".

En el informe, al que ha tenido acceso Europa Press, el coordinador de la unidad de Urgencias del Hospital Virgen del Rocío relata que el joven polaco ingresó a las 00,29 horas y "fue inmediatamente valorado" por el profesional de enfermería asignado, quien, como es habitual, lo interrogó sobre el motivo de su consulta y las molestias que tuviera.

No obstante, el facultativo "no obtuvo ninguna demanda asistencial, sino quejas vagas respecto del abandono sufrido por su grupo de amigos", de manera que "en esas condiciones" el profesional "identificó el motivo de consulta como probable problemática social", asignando al paciente a una consulta donde se encontraba de guardia el facultativo interno residente de segundo año en medicina interna.

Este exploró al joven polaco, que "se encontraba consciente y orientado en espacio, tiempo y lugar" y que indicó al facultativo "su nombre, procedencia y que vivía en la calle, que no ingería alimentos y que bebía alcohol", pero "no expresó sintomatología alguna que orientara a problema orgánico", pues "lo único que refería es que deseaba comer y dormir bajo techo".

A ello se suma que "presentaba aceptable estado general, estaba consciente, orientado y colaborador, sin fiebre", mientras que sólo presentaba una herida superficial en la rodilla izquierda, aunque dijo que ésta "no le suponía problema y que no experimentaba dolor".

SÓLO UNA HERIDA EN LA RODILLA

"En esas condiciones, dado que el paciente no tenía queja somática alguna, ni presentaba signos de proceso en curso que requiriera atención urgente, y estando plenamente convencido que su problema fundamental era social", el facultativo consultó con dos médicos adjuntos del servicio de Urgencias "para solicitar asesoramiento sobre los recursos sociales a ofertar a esta persona y el manejo de la herida apreciada en su rodilla izquierda, a pesar de que no se quejaba de ella".

Los médicos adjuntos "tuvieron oportunidad de hablar" con el joven "y conocer de sus manifestaciones en el sentido de no requerir atención médica", y de hecho "al tratar de inspeccionar la herida de la rodilla", el paciente "se enfadó insistiendo en que no tenía problemas con esa lesión y que sólo requería alimentos y cobijo".

En relación a su estado físico, todos los profesionales sanitarios que intervinieron "manifiestan que estaba delgado, pero no caquéctico, con peso apreciable superior a los 30 kilos", por lo que "se concluyó que se trataba de un problema de ámbito social y que lo más acertado en ese momento era, siguiendo el protocolo establecido, ponerse en contacto" con la Unidad Municipal de Emergencias Sociales y Exclusión Social (Umies).

EL ALTA

Posteriormente, el joven polaco se trasladó a la sala de espera y, más tarde, fue trasladado por personal de Umies al centro de atención municipal, pues "no precisaba de transporte sanitario, ya que deambulaba sin dificultad", siendo dado de alta a las 2,06 horas del 2 de octubre.

Hay que recordar que el informe definitivo de la autopsia realizada a Piotr Piskozub concluye que la muerte "fue natural de etiología infecciosa" y se debió a una neumonía en un paciente que, además, "presenta tuberculosis miliar que afecta a pulmón, hígado y riñón".

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