El Instituto Catalán de Cartografía digitaliza mapas de ocho ciudades andaluzas elaborados por la URSS en la Guerra Fría

Publicado 04/09/2015 15:40:45CET

SEVILLA, 4 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Instituto Catalán de Cartografía ha digitalizado una serie de mapas inéditos de ocho ciudades andaluzas elaborados por el servicio cartográfico de la antigua Unión Soviética, según ha informado el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA).

En una nota, el IECA ha explicado que estos mapas existen para ocho ciudades andaluzas, esto es, Sevilla, con dos mapas, para la zona Norte y Sur, del año 1977; Cádiz, de 1977; Málaga, mapa de 1978; Algeciras (Cádiz), de 1973; Gibraltar-La Linea, de 1974; Granada, de 1975; San Fernando (Cádiz), mapa que data de 1975; y Jerez de la Frontera (Cádiz), de 1977.

En el comunicado, el IECA ha explicado que el Instituto Cartográfico y Geológico de Cataluña (ICGC) adquirió a finales de los años noventa, coincidiendo con la desintegración de la Unión Soviética, parte de los fondos producidos por esta antigua potencia referidos a nuestro país.

Entre ellos se encontraba una serie a escala 1:10.000 referida a las principales ciudades españolas, que hasta 2014 no se ha puesto a disposición del público en la cartoteca digital del ICGC, para su visualización y descarga en formato JPG, entre los que se encontraban estos mapas de ciudades andaluzas.

El IECA ha recordado que "Andalucía ha jugado históricamente un papel estratégico por su posición entre dos mares y dos continentes, que se acusa en la segunda mitad del siglo XX con la polarización del mundo en dos potencias hegemónicas, como la URSS y los Estados Unidos".

Así, ha recordado que la elaboración de esta cartografía en el primer lustro de los años setenta "se corresponde con un periodo en que la conocida como 'Guerra Fría' estaba lejos de una fase de distensión, y en el que Andalucía, por la presencia de las bases norteamericanas, ocupaba un importante papel en el sistema defensivo-ofensivo de Occidente".

Los ocho planos urbanos de las ciudades andaluzas (Algeciras, Cádiz, Málaga, Gibraltar-La Línea, San Fernando, Granada, Jerez de la Frontera y Sevilla) fueron levantados por el Servicio Cartográfico de la Unión Soviética entre 1971 y 1976 y editados, cada uno de ellos, dos años después.

Las ciudades elegidas lo fueron por su interés estratégico, militar y económico, destacando aquellas relacionadas con el Estrecho de Gibraltar. El IECA ha resaltado el hecho de que "no exista constancia de la hoja de Córdoba, ciudad que, por su interés económico y por ser un punto clave en las comunicaciones en el Sur de la Península, tiene un gran valor estratégico, aunque se desconoce si ha llegado a editarse, pues es posible que no haya llegado un ejemplar hasta la cartoteca del ICGC porque no estaba disponible".

Ha indicado que "el peso de las ciudades andaluzas en este fondo cartográfico en relación al conjunto de las ciudades españolas es importante, con ocho ciudades de las 35 disponibles". También considera "muy significativo" que las primeras en levantarse fueran las directamente relacionadas con el Estrecho de Gibraltar, como Algeciras "que no sólo fue la primera (1971) de la Península, sino también de todas las de Europa Occidental disponibles en el fondo del ICGC".

CARACTERÍSTICAS Y CONTENIDO DE LA CARTOGRAFÍA

El IECA ha resaltado que "uno de los elementos más sorprendentes de estos mapas es su gran nivel de detalle", toda vez que "en aquellos años, en España, sólo existían mapas topográficos publicados a escala 1:10.000 de contadas ciudades, y los disponibles estaban muy desfasados". En ese sentido, ha recordado que "la formación del actual Mapa Topográfico Nacional a escala 1:25.000 no comenzó hasta 1975 y se concibió como una serie limitada a zonas de especial interés, esto es, periferia costera, áreas fronterizas y grandes núcleos urbanos".

Por ello, "sorprende la riqueza de contenidos y la escala de esta serie, cuya elaboración debió de incorporar las últimas tecnologías de reconocimiento territorial disponibles por la industria militar soviética".

De su análisis queda patente que "se trata de una cartografía que combina una gran cantidad de información con una cuidada expresión formal, siendo el resultado un producto de gran interés práctico y de un indudable atractivo estético".

"RIQUEZA Y DETALLE"

La "riqueza y detalle" de sus contenidos (sólo las hojas de Sevilla incluyen en su leyenda 158 referencias localizadas con coordenadas alfanuméricas) "hace pensar que su elaboración debió de estar fundamentada en la fotointerpretación exhaustiva de imágenes de alta resolución, que, ante la imposibilidad de realizar vuelos con aviones de reconocimiento fotográfico, tendrían que haber sido adquiridas desde satélites artificiales".

Además de las imágenes de alta resolución, los contenidos de estos mapas "muestran que se hubo de hacer uso de la cartografía española preexistente, que, aunque de escalas de menor detalle y desfasadas, fue imprescindible para plasmar elementos como la toponimia, la clasificación de las infraestructuras, la altimetría , la batimetría y otros tipos de informaciones". De hecho, y debido a la insuficiencia de cartografía topográfica española con el detalle y la actualización necesarios, "se identifican algunos errores provocados quizás por el uso de información desfasada". En su contenido "queda claro su carácter militar".

Las claves de los signos convencionales distinguen aquellos elementos de interés militar, esto es, 'objetivos militar-industrial y edificios singulares', que comprenden zonas industriales, estaciones de ferrocarril (coloreadas en negro); 'objetivos militares, objetivos de comunicación y edificios singulares', que comprenden instalaciones militares, depósitos de combustible y centros de telecomunicaciones (azul); y 'oficinas administrativas del distrito gubernamental' que comprenden edificios oficiales (carmesí). También se distinguen los cuarteles en proyecto y los barrios densamente construidos con edificaciones en altura.

La topografía se completa en las zonas marinas con una exhaustiva información batimétrica, "lo cual es inusual", indica el IECA. La cartografía tiene también un "importante y rico" repertorio toponímico, que es enriquecido con el callejero, con un nivel diverso de cobertura. Este último "es un elemento sorprendente, pues las agencias cartográficas de España (IGN) y de Andalucía (IECA), no se dotaron de un callejero hasta entrado el nuevo milenio, y solo los ayuntamientos y el catastro contaban con cartografía con callejeros, con un nivel muy desigual de actualización".

Cada plano se completa con un recuadro con información literal sobre la ciudad y su entorno. La primera columna de datos se titula 'lista de objetos importantes', la central 'lista de nombres de calles' y por último en 'referencia' se recoge una información general sobre la ciudad, descripción geográfica, instalaciones de transportes y otras utilidades. Las dos primeras columnas llevan referencias alfanuméricas que se corresponden con su localización en el plano.

El IECA ha precisado que "pese a que se observa cierta desactualización de algunos datos, queda patente que esta cartografía tuvo que suponer un enorme esfuerzo a su productor, y más aún si se tiene en cuenta que en los inicios de la década de los 70 del siglo XX, el Instituto Geográfico Nacional no disponía de cartografía a escala 1.10.000 de las ciudades españolas, y que el Servicio Geográfico del Ejercito sólo disponía de cartografía a escala 1.10.000 de muy contadas ciudades españolas".

Esta circunstancia "hace más relevante el esfuerzo realizado por la Unión Soviética para dotarse de cartografía de ciudades de interés estratégico en una fecha tan temprana y sin referencias previas".