La jueza cita a Ruiz-Mateos el 22 de febrero y afronta su tercera causa por estafa en Baleares

José María Ruiz Mateos, Nueva Rumasa
EUROPA PRESS
Actualizado 07/02/2012 19:33:20 CET

Junto a él han sido emplazados a declarar una presunta testaferro del empresario y cinco de sus hijos

PALMA DE MALLORCA, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

La titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Palma, Ana San José, ha citado a declarar el próximo 22 de febrero como imputado al empresario José María Ruiz-Mateos, quien se enfrenta así a su tercera causa penal por un delito de presunta estafa en Mallorca.

En este caso, el patriarca de la familia Ruiz-Mateos está acusado de una presunta estafa de unos 12 millones de euros por la operación de compra de la totalidad de las acciones de la sociedad Hoteles Costa Oriental --propietaria del hotel Samoa-- a la familia Hoz.

Así consta en una providencia fechada el 30 de diciembre de 2011, a la que tuvo acceso Europa Press, dictada tras ser admitida a trámite la querella interpuesta por el grupo empresarial y que constituye la tercera presentada en Baleares contra el fundador de Nueva-Rumasa.

Junto al empresario jerezano ha sido citado, la misma jornada, su hijo Álvaro Ruiz-Mateos, mientras que el 14 de marzo ha sido emplazada a declarar la presunta testaferro del quien fuese patriarca del conocido 'holding' empresarial, María Susana Álvarez Ampuero, y otro de sus hijos, Javier. Finalmente, el 21 de marzo serán interrogados los hermanos de éste Pablo, Zoilo y José María.

En concreto, la querella asevera que la familia Hoz es titular legítima de unos créditos que ascienden a 12,4 millones de euros, de los cuales se encuentran vencidos 641.078 euros, como consecuencia de la venta de las acciones de la sociedad a la entidad Free Size Slu, que según el escrito está en manos de una empresa domiciliada en el paraíso fiscal de Belice. Al frente de la mercantil se encuentra la imputada Álvarez Ampuero.

La denuncia afirma que la totalidad de las acciones fueron vendidas por un total de 21 millones de euros, de los cuales 19,5 millones quedaron aplazados, tal y como consta en la escritura de compraventa. El escrito asevera que el hecho de que la familia Ruiz-Mateos declare que tiene todas las empresas en paraísos fiscales "ante la desconfianza del Gobierno" y que no se presentaran cuentas consolidadas como grupo de empresas "ha facilitado que todos ellos en conjunto, y como colaboradores necesarios, hayan perpetrado la presente estafa".

El empresario y sus seis hijos varones tienen retirado el pasaporte y prohibido salir del territorio nacional después de que así lo decretase el pasado mes de enero el titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Palma, Enrique Morell, quien además acordó para ellos la obligación de comparecer periódicamente 'apud acta' en dependencias judiciales, en el marco de otra causa por una presunta estafa de 7,3 millones de euros a Inversiones Insulares Radó.

Las mismas medidas cautelares que días después adoptó la jueza de adscripción territorial María Pascual, en funciones de refuerzo en el Juzgado de Instrucción número 3 de Palma, en el caso que indaga una supuesta estafa de 13,9 millones a Inversiones Grupo Miralles.

Mientras tanto, el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz decretó el pasado 26 de enero el embargo de todo el patrimonio de la familia Ruiz-Mateos, compuesto por unos 220 inmuebles, fincas rústicas, cerca de un centenar de obras de arte y vehículos de alta gama, tras los registros practicados por la Policía judicial durante cerca de 15 horas.

La incautación de estos bienes se produjo dentro de la causa abierta por Ruz, que investiga a los Ruiz-Mateos por la presunta estafa a los inversores de pagarés de Nueva Rumasa, y para evitar su venta, ya que el dinero resultante de su liquidación estaría destinado a cubrir las deudas de 289,1 millones de euros contraídas con los afectados.

Cabe recordar que el pasado mes de junio la familia Ruiz-Mateos formalizó la venta del grupo Nueva Rumasa, actualmente en concurso de acreedores, a Back in Business, sociedad de Ángel de Cabo, empresario que el pasado año se hizo a través de Posibilitum con Viajes Marsans. La operación se cerró por el importe de deuda de 1.500 millones de euros que suman las empresas del grupo.

La transacción se registró siete meses después de que el pasado 17 de febrero la familia Ruiz-Mateos reconociera la insolvencia de sus principales firmas y solicitara el concurso de acreedores para diez de sus sociedades a las que posteriormente se han sumado otras filiales. En concreto, entre las firmas de Nueva Rumasa actualmente en concurso figuran Clesa, Garvey, Hotasa, Dhul, Elgorriaga, Hibramer, Trapa, Carcesa (Apis y Fruco), Quesería Menorquina y el Rayo Vallecano.

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