Junta destinó 5 millones en 2008 en ayudas a familias para evitar la retirada de menores a su cargo

 

Junta destinó 5 millones en 2008 en ayudas a familias para evitar la retirada de menores a su cargo

Actualizado 21/08/2009 14:42:48 CET

Navarro cree que es "preferible actuar por exceso que por defecto" en la retirada de la tutela de los menores, "aún con la dificultad de encontrarse con sentencias judiciales en contra"

SEVILLA, 21 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Junta de Andalucía, a través de la Consejería para la Igualdad y el Bienestar Social, concedió el pasado año un total de cinco millones de euros en ayudas a familias andaluzas en riesgo de exclusión social con el objetivo de evitar la retirada de la tutela de sus hijos menores de edad por motivos estrictamente económicos y favorecer su integración en el entorno.

Según indicó la consejera del ramo, Micaela Navarro, en una entrevista con Europa Press, el pasado año 2008 se beneficiaron un total de 1.190 familias y 1.644 menores de esta ayudas, la cuales se otorgan a través de las corporaciones locales de manera temporal para la atención de las necesidades básicas de los menores y van acompañadas de una intervención social complementaria.

Navarro afirmó que la Junta de Andalucía ha ido aumentando de "manera considerable" el volumen de estas ayudas en los últimos años con el fin de que "jamás se retire a una familia la tutela de un menor por cuestiones estrictamente económicas". Así, defendió la permanencia de los niños en su entorno familiar, del "que no deben de salir excepto que las circunstancias aconsejen lo contrario para su bien presente y futuro".

Esta línea de actuación es la que se sigue, según apuntó la consejera, en las propuestas de adopción al priorizar la fórmula del acogimiento simple de los menores de forma temporal sin derecho a adopción porque "hay que dar un margen hasta que la situación conflictiva existente en el seno familiar se resuelva y los menores puedan reintegrarse de nuevo con sus familias".

De este modo, rechazó que en la actualidad se aplique la fórmula de retirada de los menores del seno familiar con menos rigor que en el pasado, sino que lo que ocurre en estos momentos es que el trabajo que los equipos de tratamiento familiar realizan con las familias biológicas ha conseguido que muchas de las situaciones de máximo riesgo que existían años atrás y que aconsejaban retiradas inmediatas hayan disminuido de forma "muy considerable".

Estos equipos de tratamiento familiar, que han crecido hasta alcanzar los 520 en Andalucía, trabajan de manera permanente con estas familias en riesgo con el objetivo de hacer posible que los menores puedan permanecer en su entorno, con seguimientos "continuos", "muy tutelados" en algunos casos, contribuyendo a corregir situaciones de vulnerabilidad, absentismo escolar o falta de higiene, cuidado o alimentación.

"Aunque a lo largo de los años hayan disminuido los casos de retirada de tutela de los menores a sus familias biológicas, el rigor en la aplicación de la normativa es exactamente el mismo, por ello, a veces, nos encontramos con sentencias judiciales que no están de acuerdo con la retirada que se ha llevado a cabo", afirmó, insistiendo en que si existe una situación de riesgo para el menor la retirada es "inmediata y luego se comprueba la oportunidad de la acción, porque, de lo contrario, lo que puede ocurrir es que se dé una situación irreversible".

CASO CARMEN ESPEJO

Por ello, Navarro consideró que, en esto casos, es "preferible actuar por exceso que por defecto aún con las dificultades que puede contraer como es encontrarse con sentencias judiciales en contra", algo que consideró que "forma parte de la dinámica del sistema de protección de menores".

No obstante, afirmó que en el 95 por ciento de los casos, todas las actuaciones llevadas a cabo por la Junta en esta materia "han sido ratificadas por los juzgados" y apuntó que casos como el de Carmen Espejo --la madre a quien le fue retirada la custodia de sus dos hijas en el año 2000 y que no pudo recuperarla hasta 2006 --son "plenamente residuales".

En referencia a este caso concreto, manifestó que "no es lo mismo valorar una situación diez años después que en aquel momento". Así, señaló que es "muy difícil decir hoy que hubiéramos hecho hace diez años o cuál hubiera sido el resultado si no hubiéramos actuado, por ello seguiremos actuando en cada momento como tengamos que hacerlo y acatando siempre cualquier resolución judicial que se produzca".

"Cuando actuamos no es por capricho o desde el ámbito político --insistió--, sino que las decisiones las toman equipos técnicos bien formados, serios y rigurosos, por lo que la tranquilidad de conciencia sobre todas y cada una de las actuaciones que hemos llevado a cabo en lo referente al sistema de protección de menores es absoluta y no existe arrepentimiento alguno".

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