Libreros ven perspectivas "nada buenas" para el curso al no renovarse libros de texto y darse venta directa de centros

Actualizado 17/12/2013 20:59:23 CET

SEVILLA, 6 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Federación Andaluza de Libreros (FAL) ha ofrecido una previsión inicial de las ventas que se contemplan para el curso escolar 2013-2014, ahondando en que las perspectivas no son "nada buenas", ya que, al margen de que la situación de crisis se ha "agudizado", el gremio está sufriendo problemáticas tales como la bajada en la facturación debida a la no renovación de libros de texto por los currículos educativos derivados de la nueva ley y la venta directa de material por parte de asociaciones de madres y padres de alumnos y centros educativos.

El presidente de la FAL, Juan Manuel Cruz, ha subrayado a Europa Press que, al respecto, y a pesar de que el sector ha estado en conversaciones con la Consejería de Educación "para que de alguna forma, si no entraba en vigor la nueva ley, se pudiesen renovar los libros", se ha concluido que "no hay otra posibilidad ni más alternativa que esperar a mejores situaciones".

De esta manera, este año "sólo se renovarán los materiales de primero y segundo de Primaria, que son fungibles, y a partir de ahí, a esperar, pues se trata de una situación impuesta y que no depende de nosotros", mediante la cual los libreros andaluces estiman pérdidas de hasta 30 millones.

Por otro lado, Cruz ha incidido en los problemas "ya habituales" centrados, por ejemplo, en la venta directa por parte de los colectivos de padres y madres de alumnos, "cuyo objetivo de buscar el abaratamiento de costes a las familias es lícito, aunque nos preguntamos por qué siempre afecta exclusivamente a los libros y no a otro tipo de artículos como los uniformes o la ropa deportiva".

"Tenemos todos nuestros impuestos al día, cumplimos con todas las leyes y si alguna librería no paga, pobre de ella, pero queremos que todos seamos iguales ante la ley", abunda el presidente de la FAL en relación a otro conflicto, el de la venta directa por parte de centros concertados, fundamentalmente religiosos, en una operación "que, al menos, parece estar al borde de la ilegalidad, puesto que no hay control del premio, desglose, IVA repercutido o IRPF".

Se trata, según Cruz, de una situación que "estamos cansados de plantear, pero ante la cual la administración mira para otro lado". "Los centros concertados se justifican en que así obtienen financiación, pero siempre es en perjuicio de los libreros: es un tiro al plato en el que nos sentimos indefensos y desamparados por las leyes, en un fraude fiscal generalizado". A esta tendencia, apostilla, también se han sumado las escuelas de educación infantil.