Cientos de personas acuden a dar su último adiós a la Duquesa de Alba

 

Cientos de personas acuden a dar su último adiós a la Duquesa de Alba

Llegada del féretro de la Duquesa de Alba al Ayuntamiento de Sevilla
Foto: EUROPA PRESS
Actualizado 20/11/2014 23:51:49 CET

SEVILLA, 20 Nov. (EUROPA PRESS) -

   Los restos mortales de la aristócrata Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, XVIII duquesa de Alba, XI duquesa de Berwick y catorce veces Grande de España llegaron desde su residencia en el Palacio de las Dueñas hasta la capilla ardiente que se ubica en el Ayuntamiento de Sevilla, ante la que aguardaban unas 300 personas.

   A su llegada, los ciudadanos allí congregados han otorgado un intenso aplauso a la duquesa mientras el ataúd iba siendo trasladado, a hombros de familiares y amigos, hasta el interior del Salón Colón de la Casa Consistorial, donde se procedió a abrir la capilla ardiente.

   La estancia ha sido engalanada para la ocasión con imágenes de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias Coronada y otros elementos representantivos de la Hermandad de los Gitanos, de donde era hermana la Duquesa de Alba y en cuyo templo se depositarán sus cenizas.

   Así, unos 20 minutos antes de su llegada, el féretro salía del Palacio de Dueñas en el coche fúnebre, seguido de una amplia comitiva, unas instalaciones a cuyas puertas se han congregado alrededor de 300 personas --entre ellas numerosos periodistas--, que han arrojado flores al vehículo entre aplausos y palabras de halago a la duquesa.

RTR4EW1W (1).jpg

   La aristócrata ha muerto este jueves en el Palacio de las Dueñas, a los 88 años de edad, rodeada de su actual marido Alfonso Díez y sus seis hijos. Fue trasladada "por expreso deseo de la paciente y de sus familiares" a su domicilio sevillano desde el Hospital Quirón Sagrado Corazón de la capital andaluza, donde la Duquesa fue ingresada el pasado domingo en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en situación de insuficiencia respiratoria secundaria a neumonía de la comunidad, asociada con arritmia cardiaca y repercusión hemodinámica.

   María del Rosario Cayetana Alfonsa Victoria Eugenia Francisca Fitz-James Stuart y de Silva nació en el Palacio de Liria en Madrid el 28 de marzo de 1926 y, al estallar la Guerra Civil, se exilió en Londres junto a su familia. Sin embargo, no pudo evitar la sombra de la contienda y, tres años después, vivió el estallido de la II Guerra Mundial y sus posteriores efectos sobre Gran Bretaña.

   De vuelta a España, y siguiendo el consejo de su padre, se casó en primeras nupcias con el aristócrata Pedro Luis Martínez de Irujo y Artazcoz, hijo de los duques de Sotomayor. El enlace, que tuvo gran repercusión social, se celebró en Sevilla el 12 de octubre de 1947.

   Tras la muerte de su padre Jacobo Fitz-James, en 1953, Cayetana heredó el Ducado. De su matrimonio con su primer marido, nacieron seis hijos: Carlos, duque de Huéscar; Alfonso, duque de Aliaga; Jacobo, conde de Siruela; Fernando, marqués de San Vicente del Barco; Cayetano, conde de Salvatierra; y Eugenia, duquesa de Montoro.

CIERRE DE LA CAPILLA ARDIENTE

   Aunque el Ayuntamiento de Sevilla había previsto inicialmente cerrar a las 22,00 horas de este jueves la capilla ardiente instalada en el salón Colón con los restos mortales de la Duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, finalmente ha permanecido abierta una hora más, pasando por la misma alrededor de 80.000 ciudadanos para dar su último adiós a la aristócrata.

   Fuentes municipales informaron a Europa Press de que la idea era mantener abierta la capilla ardiente "hasta que la gente deje de venir", pues ha sido precisamente por la noche cuando más asistencia de público se ha registrado. La capilla, que ha cerrado en torno a las 23,00 horas de este jueves, estará abierta de nuevo este viernes entre las 09,00 horas y las 11,30 horas, antes de la misa fúnebre programada en la Catedral.

   El féretro de Cayetana Fitz-James Stuart ha sido instalado, en concreto, el salón Colón, corazón de la Casa Grande hispalense y lugar habitual de celebración de los actos institucionales y los plenos, cubierto por la bandera de España y la de la Casa de Alba.

   Descansa además bajo dos lienzos que muestran las tallas de la Hermandad de los Gitanos, a la que la Duquesa profesaba una intensa devoción y a la que, de hecho, pertenecía. Los priostes de la hermandad de los Gitanos, además, han instalado en torno al féretro los hachones rematados con cirios usados normalmente durante los cultos de la hermandad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies