Cerca de 38.000 personas se fueron de Andalucía el año pasado

Publicado 25/06/2015 13:40:32CET

MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un total de 37.548 personas se marcharon de Andalucía el año pasado, cuando la emigración se ralentizó un 25,7 por ciento y la población de la comunidad autónoma creció un 0,15 por ciento, hasta los 8.401.567, después de que se instalasen en la región 40.012 personas procedentes del extranjero.

Según los datos difundidos este jueves por el Instituto Nacional de Estadística, Andalucía fue una de las pocas regiones en las que creció la población ya que la pérdida de habitantes durante el año 2014 fue generalizada en la mayoría de comunidades autónomas.

Principado de Asturias (-0,9 por ciento), Castilla y León (-0,7 por ciento) y Castilla la Mancha (-0,6 por ciento) registraron los mayores descensos relativos respecto al año anterior. Por su parte, los mayores crecimientos relativos de población se dieron en Illes Balears (0,8 por ciento), Canarias (0,7 por ciento) y en la ciudad autónoma de Melilla (0,9 por ciento).

En el conjunto del país hubo un total de 409.344 personas se marcharon de España el año pasado, cuando la emigración se ralentizó un 23,1 por ciento aunque el saldo final (salidas menos entradas) volvió a ser negativo y la población del país se redujo a 46.439.864 habitantes, 72.335 menos (un 0,16 por ciento) que al cierre de 2013.

Por otro lado, se instalaron en España 307.035 personas procedentes del extranjero (un 9,4 por ciento más que en 2013) mientras 409.343 se marcharon a otro país (un 23,1 por ciento menos). Así, el saldo migratorio final fue negativo, con la pérdida de 102.309 habitantes, lo que empujó la caída general de la población, que se redujo un 0,16 por ciento. El descenso es menor que el registrado en 2013, cuando la reducción fue del 0,46 por ciento.

En cuanto a los emigrantes, de las 409.343 personas que se marcharon, el 19,2 por ciento eran de nacionalidad española (78.785) y la mayoría (50.249, el 63,8 por ciento) habían nacido en España. El resto de los que se marcharon, 330.559 personas, eran extranjeros.

Los grupos más grandes se dirigían a Reino Unido, Francia, Alemania y Ecuador, país al que fueron principalmente extranjeros nacionalizados y niños menores de 16 años nacidos en España, es decir, población retornada.

INMIGRANTES Y RETORNADOS

Sobre los inmigrantes, el INE indica que el 13,4 por ciento de los 307.035 que llegaron el año pasado eran de nacionalidad española (41.278), aunque más de la mitad habían nacido en otros países. El grupo más amplio, 265.757 personas, eran extranjeros.

En este sentido, el INE concreta que si bien el retorno de españoles aumentó un 27,3 por ciento respecto a 2013, la emigración subió también, con un 7,4 por ciento. Al final, el saldo migratorio de los españoles fue negativo, con 37.507 ciudadanos menos.

De los 41.278 que retornaron, la estadística revela que los grupos más grandes procedían de Venezuela, Francia y Cuba. De hecho, más de la mitad (21.640) habían nacido fuera de España. El 50,9 por ciento eran hombres y el 49,1 por ciento, mujeres.