Montero dice que las CC.AA "deberían plantearse la prescripción enfermera y no escurrir el tema"

Actualizado 04/08/2006 14:42:04 CET

Prevé que si todo va bien el próximo año sea ya una realidad la autorización de productos sanitarios por personal enfermero

SEVILLA, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -

La consejera de Salud, María Jesús Montero, afirmó hoy que el resto de las comunidades autónomas, como ya se ha planteado desde Andalucía y Cataluña, "deberían de plantearse la prescripción enfermera y no escurrir el tema", siempre, precisó, "desde el ámbito competencial y hasta donde permite la actual Ley del medicamento".

En una entrevista concedida a Europa Press, Montero aseguró que las comunidades autónomas "tienen competencias para ejercer este desarrollo normativo", por lo que se mostró partidaria de que en cada comunidad se plantee esta posibilidad "utilicemos la nomenclatura que utilicemos para designar este acto, ya que lo mismo da que se llame prescripción enfermera, que colaborativa o autorización de productos".

La titular de Salud, quien en todo momento subrayó que este debate "debe de ser sereno y siempre sin plantear elementos de confrontación con cualquier sector sanitario", insistió que la nomenclatura que se utilice finalmente para desarrollar este nuevo acto "es lo de menos, puesto que lo importante es que, en este momento, la capacitación del enfermero posibilita que exista determinados productos que pueden autorizarse por parte de estos profesionales".

En cuanto al tipo de productos que se acogerían bajo el paraguas de un catálogo cerrado, explicó que serían aquellos que "tienen que ver propiamente con los cuidados de enfermería y no requieren de la actuación facultativa", al objeto, dijo, "de que se puedan autorizar con toda las garantías".

En concreto, detalló que "estamos hablando de productos como sondas, pañales, pomadas para el cuidado de las escaras o productos que tienen que ver los cuidados de enfermería referidos a la osteomías". Según aclaró, dichos productos "son seguidos y evaluados --en la actualidad-- básicamente por personal de enfermería y, por tanto, no habría ninguna dificultad de utilización por parte los enfermeros, siempre siguiendo los protocolos concretos".

Con todo, quiso dejar claro que "hablamos de productos incluidos en la prestación farmacéutica que no son fármacos, ya que, con la ley actual, los medicamentos, como tales, no podrían ser autorizados por personal de enfermería".

RETICENCIAS DEL COLECTIVO MEDICO

Respecto a las reticencias que el posible nuevo desarrollo está generando entre el colectivo médico andaluz, el presidente del Consejo Andaluz de Médicos, Ricardo Miranda, ya mostró recientemente a Europa Press su rechazo a esta pretensión tras argumentar que "se están sacando los pies del plato en cuanto a las atribuciones que históricamente se viene realizando desde cada especialidad", Montero consideró que los facultativos "entienden que lo que se tiene que plantear son las necesidades de los pacientes y cuáles son los colectivos que están capacitados para poder realizar determinadas cuestiones".

Pese a todo, reconoció que "evidentemente hay fármacos que requieren de un nivel de conocimiento por su farmacocinética, los cuáles podrían poner en alerta a algunos médicos acerca de que dichos productos debieran de tener una formación facultativa para poder manejarse".

Al hilo de ello, declaró que "creo que no estamos hablando de ese tipo cuestiones, sino de que la enfermería está planteando la posibilidad de prescribir o autorizar determinados productos que son útiles y que conocen en el manejo de los cuidados enfermeros de sus pacientes".

GRUPOS DE TRABAJO MIXTOS

En cuanto a la creación de grupos de trabajo integrados por técnicos del SAS y enfermeros para su desarrollo normativo, Montero confió en que "en el mes de septiembre se comience la constitución de estos grupos, ya que mi posición es claramente favorable a que se produzca este debate".

De esta forma, estimó a Europa Press que "para el año que viene podríamos estar hablando de que este catálogo cerrado sería una realidad, siempre si los ritmos de trabajo son los adecuados". Además, manifestó que previamente habrá que realizar un estudio "sobre si determinados productos requieren de alguna norma o rango de decreto para su utilización y no sólo de una resolución".

"Todo ello habrá que estudiarlo jurídicamente", sentenció Montero, quien, a modo de ejemplo, señaló que "si un producto de este catálogo cerrado al final tiene que retirarse desde una oficina de farmacia sin duda alguna habrá que sacar un decreto".

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