Policía resalta colaboración de uno de los acusados por el crimen de la gasolinera para detener al exmilitar

La sala de vistas antes del juicio
EUROPA PRESS
Publicado 05/04/2018 14:14:58CET

SEVILLA, 5 Abr. (EUROPA PRESS) -

El jefe del Grupo de Homicidios de la Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía en Sevilla ha apuntado este jueves la colaboración de José María Y.T., uno de los acusados por el crimen de la gasolinera en el que murió Manuel J.G. El 27 de noviembre de 2015, para la identificación y detención de Alberto H.B., el exmilitar cubano también procesado por estos hechos.

Así lo ha puesto de manifiesto el agente policial durante su declaración como testigo este jueves en el juicio con jurado popular que celebra la Audiencia Provincial de Sevilla contra Alberto y José María. En este sentido, cabe recordar que la Fiscalía reclama para el exmilitar 17 años de prisión por un delito de asesinato y diez meses de cárcel por un delito de tenencia ilícita de armas, así como que indemnice con 222.000 euros a la familia de la víctima. En el caso del patrón, la Fiscalía no presenta cargos en su contra.

La acusación particular que ejerce la familia de la víctima pide para cada uno de los
acusados 25 años de cárcel por un delito de asesinato, dos años de prisión por el delito
de tenencia ilícita de armas y tres años de cárcel por un delito de encubrimiento, así como una indemnización de 550.000 euros.

Los hechos, según la juez de Primera Instancia e Instrucción número tres de Carmona
(Sevilla), sucedieron entre las 12,00 y las 13,00 horas del día 27 de noviembre, en una
finca de la urbanización 'Mataluna'; de Carmona propiedad de José María y donde el
exmilitar trabajaba como guarda. Manuel había acudido la finca "en compañía de otras
tres personas y para reclamarle el pago de una deuda cuyo origen se desconoce".

En un contexto en el que Manuel y José María se habían enzarzado en una discusión, la
juez detalla que Alberto salió con una escopeta y disparó a Manuel en la región abdominal, realizando un segundo disparo en la zona lumbar. Tras ello, los tres acompañantes de la víctima huyeron con él a bordo del coche en el que habían llegado a la finca e intentaron trasladarlo a un hospital de Sevilla. No obstante, "ante el empeoramiento" de la víctima y el "denso" tráfico, alertaron a los servicios de urgencia y detuvieron el coche en una gasolinera enclavada frente al polígono Calonge de Sevilla.

Hasta allí llegaron agentes de la Policía Nacional y facultativos sanitarios, quienes
finalmente certificaron la muerte de Manuel a las 16,01 horas. El exmilitar cubano huyo y
fue detenido varios días después de los hechos.

El jefe del Grupo de Homicidios ha narrado que en torno a las 15,30 horas del día 27
reciben un aviso de que hay una persona fallecida en una gasolinera, a la que se desplaza
miembros de la Policía Científica y de su grupo, encontrando allí a tres personas, quienes
trasladaban el cuerpo de Manuel, quienes comienzan a contar "cosas inverosímiles y muy
raras" sobre lo sucedido.

Estos tres son trasladados a la Comisaría para tomarle declaración, contando dos de ellos, Raúl y Daniel, "una mentira" y que "no habían estado" en la nave, "Iban cambiando de versiones", ha asegurado el agente policial. Por su parte, Simón cuenta que habían acudido los tres junto a Manuel a una nave del 'gordo' -- José María-- para "discutir" por una deuda y "estando allí entró un empleado de José María y disparó a Manuel".

Tras esto detuvieron a dos de los testigos por encubrimiento. Ese mismo día, según ha declarado el jefe del Grupo de Homicidios, recibió una llamada de un abogado informándole de que la víctima "un amigo suyo" y que un "excliente" le había trasladado lo sucedido, que "un empleado suyo" había disparado a Manuel y que "tenía miedo y había huido", a Llerena (Badajoz), según comentó el propio acusado en su declaración pero que no ha sido comprobado en la investigación.

Posteriormente, según ha continuado explicando, habla con José María y éste le traslada que "ha sido un empleado suyo y en su finca, que cuenta con sistema de cámaras y está todo grabado". Entonces, José María "se traslada a Sevilla y a las 22,00 horas quedan en la finca", llegando el dueño antes que los agentes policiales. Una vez allí, el patrón del exmilitar y propietario de la nave no sabe extraer las grabaciones y llama a un técnico para tal fin. Mientras se espera su presencia en el lugar, el teléfono que llevaba Alberto, que ya estaba "enganchado", refleja que éste se encuentra en un hotel cercano y en una llamada estaba diciendo que "había matado a dos personas más".

En este instante, la Policía monta un perímetro de seguridad en la zona para intentar detenerlo, aunque se encontraba en una zona de difícil acceso y que suponía un riesgo para los agentes, quienes llegaron a parar al técnico de las cámaras hasta su vuelta a la nave en el camino. Alberto, posteriormente, se desplazó de la zona.

Sobre las 03,00 horas, según ha narrado el jefe del Grupo de Homicidios, volvieron a la nave con el técnico y éste le dijo que el sistema "no estaba grabando", aunque extrajeron el disco duro pero no se ha podido extraer imágenes porque "no hay", descartando que hubiera un borrado. En este sentido, días más tardes conocieron que existía otro sistema de seguridad, robado días antes de tener conocimiento del mismo.

"CAZA AL HOMBRE"

Tras eso, trasladaron a José María a la Comisaría para tomarle declaración, contando su versión. Se había producido "una discusión acalorada por negocios y su empleado disparó a su amigo" --Manuel-- . "Comenzamos una caza al hombre muy complicada, pues Alberto es un experto en técnicas de supervivencia", ha señalado, añadiendo que encontraron "muchas dificultades".

"Todos los días detrás de él, caserío por caserío y con el helicóptero, diciendo cosas por el móvil para despistar", ha añadido al respecto, añadiendo que al cabo de los días se percataron de que "mentía mucho". En este sentido, ha confirmado, como antes había declarado otro agente policial, que encontraron la escopeta usada en los hechos en la urbanización La Lapilla, en Alcalá de Guadaíra.

Una vez vadeó el río Guadaíra, Alberto llamó a José María para pedirle referencia para conseguir trabajo. En este punto, el jefe del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional ha resaltado la "colaboración" de José María para la identificación de Alberto, la extracción de las grabaciones y la detención del exmilitar. Junto a José María, Simón también identificó a Alberto como autor de los disparos.

Según ha explicado, José María recogió con su coche a Alberto en la finca La Verdad para dirigirse a otra finca en Dos Hermanas en la habría un empresario amigo suyo para contratarlo. Tras subirse al vehículo, José María telefoneo a la Policía y éstos interceptaron el trayecto y detuvieron al exmilitar.

"MÁTALO"

Entonces comenzó el interrogatorio del principal acusado por la muerte de Manuel, "no poniendo problemas para decir lo que había sucedido". "Alberto dijo que habían golpeado a José maría, que estaba rodeado y que Manuel tenía una pistola. Pensó y manifestó que creía ue lo iban a matar", ha explicado el jefe policial, quien ha indicado que el detenido dijo que "José María llegó decirle 'mátalo'", algo que no ha sido corroborado por ninguno de los testigos de los hechos.

Sobre la escopeta usada, ha asegurado que procedía de un robo, junto a otras tres, en la provincia de Huelva. Además, ha precisado que el cadáver de Manuel presentaba dos orificios de entrada por los disparos "a corta distancia", entrando "todo el proyectil".