La propuesta de protección para la planta de Altadis contempla el "cubo", la capilla y los jardines

Antigua fábrica de tabacos de Altadis
EUROPA PRESS/ALTADIS - Archivo
Publicado 02/03/2018 13:19:44CET

También incluye determinados espacios libres de acceso al edificio principal a cuenta de su arbolado

SEVILLA, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -

La junta de gobierno del Ayuntamiento de Sevilla ha aprobado este viernes el documento inicial del catálogo de protección de la antigua planta tabaquera de Los Remedios, al objeto de elevar dicha propuesta a la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico. Tal extremo se encuadra en el protocolo de intenciones suscrito entre el Consistorio y la multinacional del tabaco Altadis, para la elaboración de un nuevo convenio que resuelva el destino de la parcela de la antigua factoría de la empresa.

En rueda de prensa, el concejal de Hábitat Urbano y Cultura, el socialista Antonio Muñoz, ha detallado que esta propuesta inicial del catalogo de protección del antiguo recinto fabril incluye, principalmente, la conservación del edificio principal de la fábrica, conocido como "el cubo", determinados espacios libres de acceso al mismo a cuenta de su arbolado y la capilla que usa la hermandad de las Cigarreras.

El documento recoge además la conservación íntegra de los jardines de Manuel Ferrand, si bien tal aspecto ya figuraba expresamente en el protocolo de intenciones firmado recientemente entre el Ayuntamiento y Altadis.

Respecto a los edificios auxiliares que acompañan al "cubo", destinados a talleres y almacenes durante la era productiva de la antigua planta, Muñoz ha manifestado que no se considera necesaria su protección como consecuencia de su "gran simplicidad" y la carencia de valores arquitectónicos singulares en tales construcciones, situación que se aplica también al conjunto de viviendas enclavadas al norte de la parcela.

Este documento inicial del catálogo de protección del recinto, así, será elevado a la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico, que como ha señalado el concejal "tiene la última palabra" a la hora de aprobar o no este instrumento de conservación. Respecto a dicho organismo dependiente de la Consejería de Cultura, Muñoz ha negado que la exclusión de los edificios auxiliares y las antiguas viviendas implique una "contradicción" respecto al informe emitido por la Comisión de Patrimonio sobre la operación promovida durante el pasado mandato por el alcalde popular Juan Ignacio Zoido, para resolver el futuro del recinto.

MUÑOZ NO VE "CONTRADICCIÓN"

Mientras dicho informe de 2015 apostaba por "partir del mantenimiento del conjunto fabril, resultado de un proyecto unitario de gran valor arquitectónico", el concejal Antonio Muñoz ha defendido que dicho informe aludía al recinto "de modo genérico", sin "pronunciarse específicamente" sobre cada uno de los edificios.

Recodemos que los suelos de la planta tabaquera de Altadis están en desuso desde que la producción de la fábrica fuese deslocalizada hace ya más de diez años. Y es que el vigente Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) asigna a la parcela una calificación de suelo industrial de uso singular, extremo que impide actualmente que los terrenos sean destinados a otros usos como los residenciales o los terciarios, por ejemplo.

Cabe mencionar al respecto el proyecto de convenio firmado en el pasado mandato entre el Ayuntamiento, entonces gobernado por el popular Juan Ignacio Zoido, y los representantes de la multinacional Altadis. Según dicho proyecto de convenio de 2015, el Ayuntamiento obtenía la propiedad una parte de los terrenos, incluyendo el edificio principal de la fábrica y la capilla que usa la hermandad de las Cigarreras, mientras Altadis conservaba una superficie claramente menor, pero con una edificabilidad máxima de aproximadamente 31.000 metros cuadrados.

El proyecto de convenio incluía una modificación del PGOU, para que la parte de la parcela destinada al Ayuntamiento fuese calificada como suelo de interés público y social (SIPS) y la zona conservada por Altadis fuese recalificado como espacio de usos terciarios. Y es que mientras el Ayuntamiento preveía destinar a equipamientos públicos su parte de los terrenos, Altadis esperaba vender su parte para su aprovechamiento en materia de usos terciarios.

LA POLÉMICA DE ALTADIS

Los términos de aquella operación generaron no poco debate, pues la recalificación permitía la creación de una superficie comercial más en la ciudad y el reparto de la edificabilidad admitía la construcción de una torre sobre los actuales jardines de Manuel Ferrand, entre otros aspectos.

Pero tras las elecciones municipales de 2015, la llegada del socialista Juan Espadas a la Alcaldía supuso la desestimación de este proyecto, apostando el nuevo Gobierno municipal del PSOE por renegociar con Altadis el destino de los suelos, para que alberguen un espacio de innovación, tecnología y conocimiento.

Ahora, el Ayuntamiento y Altadis han firmado un nuevo "protocolo de intenciones" para resolver el destino de la antigua planta. Dentro de los aspectos acordados, el Ayuntamiento debía redactar una "propuesta" que defina "con precisión" los elementos arquitectónicos de la fábrica susceptibles de protección por su valor patrimonial. Además, el Consistorio habrá de promover un "debate ciudadano" con "ideas y sugerencias" para la futura propuesta de ordenación de los suelos, es decir proposiciones en cuanto a los nuevos usos y equipamientos del enclave.

En ese sentido, el documento recoge que la nueva propuesta de ordenación debe dar "protagonismo" al edificio principal de la planta para que albergue un "proyecto innovador y emblemático", y debe contemplar la conservación "íntegra" de los jardines de Manuel Ferrand y "el acceso público a la ribera fluvial", entre otros aspectos.

Finalmente, y "en función del resultado" de tales aspectos, el Ayuntamiento habrá de iniciar una nueva innovación del PGOU que recoja los "objetivos" marcados por el procedimiento previo, así como elaborar un nuevo convenio urbanístico que regule la nueva ordenación de la parcela y los futuros usos y actividades de la misma.

Altadis, de su lado, se compromete a suscribir el nuevo convenio urbanístico bajo la premisa de que se debe "garantizar un equilibrio racional que permita dar satisfacción a los intereses de ambas partes, con principios de desarrollo urbano sostenible, participación ciudadana y garantizando la viabilidad urbanística y económica de la futura ordenación". Además, la multinacional se compromete a ceder al Ayuntamiento los edificios de la planta que la nueva ordenación asigne para equipamientos públicos o espacios libres, los viarios del interior de la parcela y la capilla que utiliza la hermandad de las Cigarreras.