El Quirónsalud Sagrado Corazón organiza una jornada sobre escoliosis dirigida a padres

El doctor Farrington, en jornada sobre escoliosis de Quirónsalud Sagrado Corazón
QUIRÓNSALUD
Publicado 17/03/2018 19:01:19CET

SEVILLA, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Quirónsalud Sagrado Corazón de Sevilla ha organizado la 'I Jornada de escoliosis en el crecimiento', dirigida a padres de pacientes e impartida por el doctor David Farrington, cirujano ortopédico pediátrico de Quirónsalud Sagrado Corazón-Orthopediatrica-IHP, "uno de los mayores expertos a nivel nacional sobre escoliosis infantil".

En palabras del doctor Farrington, la jornada ha tenido como fin "aclarar dudas a las familias con hijos con escoliosis, sobre las soluciones terapéuticas y quirúrgicas, su eficacia según los casos; y, sobre todo, eliminar la incertidumbre a los padres que ven con temor la evolución de la enfermedad en sus hijos que puede ser causa de graves limitaciones en su vida cotidiana y cuya evolución extrema puede tener consecuencias graves sobre su salud".

Según informan desde el Quirónsalud en un comunicado, la escoliosis es una curvatura tridimensional de la columna vertebral que afecta a un tres por ciento de la población. La forma más común de escoliosis se llama escoliosis idiopática del adolescente (AIS), que se diagnostica por primera vez entre los diez y los 18 años. La escoliosis también puede ocurrir en niños menores de diez años, conociéndose como escoliosis de inicio temprano (EIT).

Aunque no está demostrado que la AIS tenga componente genético, sí se puede afirmar que la incidencia es mayor en niños con antecedentes familiares de escoliosis en un pariente cercano, según explican desde el centro sanitario.

La columna vertebral está formada por 24 vértebras móviles; en concreto, siete cervicales, doce torácicas y cinco lumbares. Cuando se mira desde atrás, la columna vertebral debe ser recta, y cuando se mira desde el lado debe tener una cifosis torácica normal, o curvatura hacia adelante, y una lordosis lumbar, o curvatura hacia atrás.

Según relata el doctor Farrington, "la escoliosis por debajo de 45 grados en una persona completamente desarrollada no tiene apenas consecuencias sobre la salud general o la actividad diaria; sin embargo, una vez que una curva alcanza los 45-50 grados, puede seguir aumentando incluso después de que una persona haya finalizado el crecimiento".

Ha avisado de que "las curvas importantes pueden afectar los órganos internos, como los pulmones, y pueden causar dolor de espalda y causar problemas cardiopulmonares graves y percutir sobre la funcionalidad del paciente".

TRATAMIENTO

El objetivo del tratamiento de la escoliosis durante el crecimiento es prevenir la progresión de la deformidad y ayudar al niño a alcanzar la madurez esquelética con una curva por debajo de los 40-45 grados. Cuando las curvas superan los 50 grados, existe una probabilidad alta de que continúen aumentando con el tiempo. Llegados a este punto, se recomienda la cirugía de fusión espinal para corregir la deformidad y detener la progresión de la curva.

El doctor insiste en que "es fundamental el seguimiento periódico de la escoliosis para su tratamiento, que en algunos casos, y dependiendo del tamaño de su curva, puede recomendarse el uso de un corsé durante un periodo de tiempo".

Según indica el especialista, "el tratamiento con corsés generalmente se recomienda una vez que la curva ha alcanzado unos 25 grados, aunque esto puede variar dependiendo de la edad del niño, la madurez esquelética, los antecedentes familiares y factores adicionales".

Existen varios tipos de corsés, como 'Boston', 'Charleston', 'Providence' o 'Rigo-Chêneau'. Todos ellos están diseñados para prevenir la progresión de la curva de la columna vertebral. No obstante, es previsible que, una vez se retire el corsé, la columna vuelva a su posición previa. El uso de los corsés no corrige ni mejora las escoliosis, sólo puede frenarla. El objetivo es evitar que la curva aumente, incluso si el paciente está creciendo.

Por último, el doctor Farrington apostilla que, "mientras que el corsé proporciona una corrección pasiva de la escoliosis, hay ciertos ejercicios que se pueden realizar para fortalecer la espalda y el abdomen para proporcionar una corrección activa".

El concepto que soporta estos ejercicios es crear una especie de "corsé interno" que alinee mejor la columna vertebral cuando el paciente no esté utilizando el corsé y así evitar el dolor de espalda y mantener una columna vertebral saludable de por vida".

El 'método Schroth' es una forma de ejercicios fisioterápicos específicos para la escoliosis (EFEE) basados en los principios de la autoelongación y contracción muscular específica individualizada a la forma del tronco de cada paciente.