El rasurado prequirúrgico debe realizarse en el instante previo a la operación para reducir infecciones, según estudio

Actualizado 11/12/2010 11:48:40 CET

SEVILLA, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

El rasurado prequirúrgico debe realizarse preferentemente en el instante previo a la práctica de la cirugía, además de que se aconseja el uso de la maquinilla eléctrica frente a las tradicionales cuchillas de afeitar para eliminar el vello de la zona a operar, según revela un estudio como métodos más eficaces para reducir el riesgo de que aparezca una infección en la zona a operar.

Este trabajo, presentado recientemente en unas jornadas de la Fundación andaluza Progreso y Salud y que lleva por título 'Conveniencia o no del rasurado prequirúrgico', establecía precisamente como objetivo la necesidad de "concienciar al personal sanitario" sobre las diferentes técnicas del rasurado prequirúrgico, así como "la conveniencia o no" de realizarlo, asegurando así la calidad asistencial al paciente intervenido.

Por ello la citada investigación, a la que ha tenido acceso Europa Press, atendió en su desarrollo al hecho de que a la hora de realizar una correcta actuación sobre la eliminación o no del vello hay que valorar la dificultad del acceso quirúrgico y el campo de visión.

Otra de las cuestiones a las que se atendió fue el momento y el lugar a la hora de llevar a cabo dicha técnica, unos extremos, revela el trabajo, a los cuáles "no se les ha dado la importancia en los últimos años". Finalmente, este trabajo analizó la repercusión en la infección quirúrgica de los dispositivos utilizados para el rasurado, como son la hoja de afeitar, la maquinilla eléctrica o las cremas depilatorias.

Entre los principales resultados de dicho estudio, destacaron el que el uso de hoja de afeitar para el rasurado obtuvo una tasa de infección del 3,1 por ciento cuando dicho rasurado se realizó justo antes de la cirugía, del 7,1 por ciento cuando se hizo dentro de las 24 horas a la operación y del 20 por ciento cuando fue realizado con mayor anticipación.

Por ello, este trabajo reveló que la eliminación del vello debe de realizarse "tan próxima como sea posible al momento de la cirugía". De hecho, advirtió de que en un estudio analizando este aspecto se detectó que la tasa de infección de la herida limpia fue del 2,5 por ciento cuando se utilizó hoja de afeitar, del 1,4 por ciento cuando se empleó maquinilla eléctrica y del 0,9 por ciento cuando no se realizó rasurado.

A la vista de estos datos, la citada investigación sostiene que la maquinilla "es el mejor método de eliminación del vello para prevenir infecciones de la zona quirúrgica", aunque, si es posible, se aconseja "realizar la cirugía sin eliminar el vello".

Por todo ello, esta investigación concluye que en la prevención de la infección de la zona quirúrgica el vello "no tiene que ser necesariamente eliminado, no siendo una medida preventiva eficaz para la infección". No obstante, admite sobre este punto que "existe evidencia que apoya la práctica de la eliminación del vello lo más cerca posible del momento de la operación, obteniéndose mayores beneficios con el corte con maquinilla".

"Los métodos usados comúnmente, como las cuchillas de afeitar, han demostrado aumentar la incidencia de la zona quirúrgica", mientras que el uso de agentes depilatorios "también resultaron ser más eficaz que el afeitado". Sin embargo, este trabajo apunta a que "los estudios sobre cremas depilatorias identificaron efectos adversos como irritación de la piel y alergias, de ahí que se prefiera el uso de la maquinilla eléctrica".

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