Seis de cada diez jóvenes entre 25 y 35 años están sobrecualificados en su puesto en Andalucía, según Asempleo-Afi

Actualizado 05/07/2015 6:50:53 CET

SEVILLA, 11 Sep. (EUROPA PRESS) -

Seis de cada diez jóvenes andaluces entre 25 y 35 años de edad están sobrecualificados en su puesto de trabajo, según el Avance del Mercado Laboral (AML) Asempleo-Afi.

Según dicho informe, en Andalucía, con datos del segundo trimestre de 2014, un total de 46.500 jóvenes entre 25 y 35 años abandonaron la búsqueda activa de empleo, un 4,4 por ciento menos que un año antes, por debajo de la media nacional (-5,2 por ciento).

La tasa de paro o la falta de concordancia entre la cualificación y el puesto de trabajo a desempeñar motiva la salida de estos jóvenes, tanto hacia otras provincias, como hacia otros países.

La tasa de paro en Andalucía para los jóvenes entre 25 y 35 años se sitúa en el 36,6 por ciento, la más alta de todo el país (26,5 por ciento de media).

En cuanto a la sobrecualificación, el 59,4 por ciento de los trabajadores andaluces de este grupo de edad está trabajando en un puesto de trabajo que está por debajo de su nivel de formación, por encima de la media nacional, cifrada en el 57,4 por ciento.

Desgranando el tipo de sobrecualificación, el 36,9 por ciento de los ocupados de esta edad con una formación media está trabajando en ocupaciones básicas; el 10,5 por ciento de las personas con una alta formación desempeña trabajos elementales, y el 12 por ciento de los altamente formados está trabajando en ocupaciones medias.

Por lo tanto, según Asempleo-AFI, la sobrecualificación de los andaluces más formados se sitúa en el 22,5 por ciento (10,5 por ciento de los altamente formados en puestos de baja cualificación, y el 12 por ciento de los altamente formados que se emplean en trabajos medios), porcentaje muy por debajo de la media nacional (26,4 por ciento).

Se aprecia una tendencia la mayoría de las comunidades autónomas, esto es, "aquellas regiones donde sus jóvenes mejor formados están sobrecualificados presentan mayores caídas en la población activa; por su parte, las comunidades autónomas con más tasa de paro, presentan menores disminuciones en su fuerza laboral".

DATOS NACIONALES

A nivel nacional, los registros laborales anticipan una menor intensidad en la creación de empleo durante la segunda mitad de 2014, aunque en el conjunto del año la ocupación puede aumentar en unas 300.000 personas en términos EPA, según el Avance del Mercado Laboral (AML) Asempleo-Afi.

En concreto, entre septiembre y noviembre la ocupación crecerá cerca de un 1,7 por ciento de media, situando el agregado total de ocupados en los 17,5 millones.

En el segundo trimestre del año la población activa cayó un uno por ciento en tasa interanual debido, sobre todo, al colectivo de personas de entre 25 y 35 años (-5,2 por ciento), que se redujo considerablemente por la disminución de la población (5,5 por ciento interanual).

Según el informe, aun cuando la propia evolución demográfica implica un descenso progresivo de la población joven, esta reducción tiene más que ver con su marcha a otros países que ofrecen más oportunidades laborales.

Asempleo-Afi avisa de que si este proceso continua en los próximos meses, podría llegar a suponer la descapitalización de la economía española, clave en el proceso de recuperación de la actividad productiva.

El estudio pone de manifiesto que la salida de estos jóvenes se explica por el denominado "efecto retorno", que consiste en la salida de extranjeros que llegaron a España en busca de oportunidades laborales y que ahora abandonan el país por falta de ellas. Aún así, se observa que los jóvenes solteros de nacionalidad española de este grupo de edad también están ganando peso en esta salida.

Según el informe, el principal motivo que está detrás de este fenómeno de huida tiene que ver con su escaso éxito en el mercado de trabajo, bien porque no encuentran trabajo, o bien porque si lo consiguen, no se ajusta a sus preferencias en términos de cualificación.

Respecto al volumen de desempleo, la tasa de paro de la población con 25-35 años es la segunda más alta si se distingue por rango de edad. De hecho, en el segundo trimestre de este año se situó en el 26,5 por ciento, dos puntos porcentuales por encima de la media.

Asimismo, se aprecia una generalización del desajuste entre el empleo que estos jóvenes encuentran y su cualificación, lo que también es determinante a la hora de decidir abandonar el país en busca de otro con mayores posibilidades de empleo.

En concreto, el 57,4 por ciento de los trabajadores de 25-35 años estaba sobrecualificado en el segundo trimestre del año, el segundo porcentaje más alto por rango de edad. Si el análisis se circunscribe a los que han completado un ciclo de educación superior, el colectivo de 25-35 años presenta, igualmente, una de las proporciones de sobrecualificados más elevada (26,4 por ciento del total).

Su mayor nivel de formación que la media (el 41,3 por ciento de la población con 25-35 años del segundo trimestre ha completado formación superior, mientras que la media se sitúa en el 26,9 por ciento), junto con su menor arraigo a un lugar determinado explican, para Asempleo-Afi, que este colectivo sea el que presenta la mayor movilidad laboral de entre todos los grupos de edad.

POBLACIÓN ACTIVA POR CCAA

Por regiones, el Norte peninsular es el que ha registrado un mayor descenso de la población activa en el segundo trimestre. Además, se ve cierta relación entre el volumen de desempleo y la sobrecualificación. Así, donde más sobrecualificados hay con formación superior es donde más se ha reducido la población activa y donde más lo ha hecho el conjunto de la población.

En concreto, destacan Asturias, Galicia y Cantabria, que con índices de sobrecualificación en el entorno del 30 por ciento para los jóvenes con formación superior de entre 25 y 35 años, presentan caídas de la población activa de este colectivo por encima del seis por ciento.

Igualmente, donde mayor es la tasa de paro es donde menos se ha reducido la población y, también, donde menor movilidad laboral existe. Probablemente, estas áreas presenten una tasa de paro más alta por su falta de movilidad. Incluso esta rigidez puede estar dilatando la situación de desempleo e este colectivo.

En este sentido destacan Castilla-La Mancha, Canarias y Andalucía, que presentan caídas de la población activa para este colectivo muy por debajo de la media nacional (5,2 por ciento), mientras que su tasa de paro supera, con creces el 30 por ciento (26,5 por ciento de paro entre los jóvenes de 25 a 35 años, en media, para el conjunto nacional).