Calvo replica al Consejo de Hermandades que el arte "necesita un espacio de libertad combinado con el respeto"

Actualizado 11/11/2006 13:54:38 CET

JAEN, 11 Nov. (EUROPA PRESS) -

La ministra de Cultura, Carmen Calvo, replicó hoy al Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla, ante las críticas que éste vertió ayer por la instalación de Josephine Meckseper que une los conceptos de sexo y Semana Santa en la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Sevilla (Biacs), que el arte "necesita un espacio de libertad que tiene que estar combinado con el respeto".

En declaraciones a los periodistas en Jaén, Calvo precisó que esa deferencia supone también "respetar las propuestas de los artistas", una visión que "puede coincidir o no con la moral de cada uno", si bien recordó que España "es un país aconfesional" en el que se respeta "la mayoría de católicos que constituyen la historia religiosa de este país, pero nos vamos a mover en un ámbito de libertades y respeto".

En este sentido, la ministra de Cultura consideró que "los vientos que corren internacionalmente hablando tienen que ser de libertad y respeto" porque "lo que ocurrió en Madrid y en Berlín no es bueno y mucho menos que sigamos por ese camino". Al respecto, Calvo puntualizó que ese 'camino' es el de la autocensura y el de "inocularnos miedos" ante lo que sentenció que "de lo que se trata es de que el espacio de la libertad esté combinado con el respeto lo más ampliamente posible".

La ministra de Cultura contestó así al presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla, Manuel Román, quien consideró "deplorable" que la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Sevilla "haga un mal uso de la libertad de expresión y falte al respeto a las tradiciones y los sentimientos de la ciudad" al exponer la citada instalación de Josephine Meckseper.

Román afirmó que "algo que atenta contra algo tan nuestro me parece deplorable y evidencia que hoy en día ya no se sabe dónde está el tope de la libertad de expresión". Así, acusó a la artista y a la organización de la muestra de "mal gusto" y añadió que "es un ejemplo de cómo no se debe actuar".

En este sentido, opinó que "en el ámbito artístico se han visto ya muchas actuaciones de este tipo, sobre temática religiosa, y se han denunciado", aunque rechazó tomar ningún tipo de medida más allá de la crítica, en respeto de la libertad de expresión, sobre la que dijo que "también debe respetar las creencias y sentimientos de todo el mundo".

En concreto, la instalación de la alemana Josephine Meckseper consiste en una vitrina en la que se expone un crucifijo que cuelga de la entrepierna de un maniquí, vestido con lencería fina, ante un nazareno de la Amargura.

Otra de las obras de esta misma artista, que iba a ser expuesta en el escaparate de la tienda Sfera, en el centro de la ciudad, finalmente no formó parte de la Bienal, ya que el departamento de Marketing de dicho centro comercial telefoneó a la Fundación Biacs para comunicar que "había un número importante de elementos en el escaparate que no eran aptos, por su contenido político explícito".

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