La gasolinera de La Raza denuncia al Ayuntamiento por no desalojar a los jóvenes del 'macrobotellón'

Actualizado 16/12/2006 12:13:18 CET

SEVILLA, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Estación de Servicio La Raza, ubicada en la Avenida de la Raza de la capital hispalense, ha presentado una denuncia en las dependencias de la Policía Local contra el Ayuntamiento de Sevilla por no desalojar a los jóvenes concentrados ayer en el 'macrobotellón', que invadieron el recinto.

En la denuncia, a la que tuvo acceso Europa Press, la empresa explica que "sobre las 15.30 horas, en presencia de la Policía Local y Nacional, comenzaron a concentrarse jóvenes fumando y bebiendo dentro del recinto de la propia gasolinera con el consiguiente peligro que ello conlleva".

Así, asegura que el número de personas fue "aumentando a lo largo del día", de forma que dicha estación llegó a estar "invadida por cientos de persona, no siendo posible dar servicio en la misma", además de que el tráfico estaba cortado en este tramo de la avenida.

En esta línea, el denunciante insiste en que "las personas concentradas en el interior del recinto fuman y efectúan llamadas telefónicas desde sus móviles sobre los mismos surtidores de venta de carburantes a pesar de las advertencias de los empleados de que era peligroso".

La empresa advierte que informaron a las fuerzas de seguridad allí presente de lo que estaba ocurriendo, pese a lo cual "se han abstenido de intervenir y desalojar a estos jóvenes", quienes "utilizaron los surtidores como asientos y llegaron a subirse encima y saltar sobre ellos".

Del mismo modo, recuerda que "estos mismos hechos se produjeron el pasado jueves día 28 de septiembre" y garantizaron que, por su parte, "para frenar el acceso de los jóvenes se ha evitado vender todo tipo de bebidas alcohólicas".

Por su parte, el gerente de la gasolinera, José Miguel Varela, explicó a Europa Press que la estación "no vendió nada en toda la tarde", porque el acceso se hizo "imposible", y dijo que "los empleados no pudieron enfrentarse a los jóvenes porque eran muchos".

"La libertad de uno termina donde empieza la del otro", añadió Varela, quien criticó que "la Policía Nacional no intervino hasta las 20.00 horas y el recinto de la estación de servicio parecía una discoteca de verano".

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