Sindicatos dicen que la salida de Salvador Rus de la UTE del Metro no afectará a las obras ni a la plantilla

Actualizado 01/02/2006 18:26:15 CET

SEVILLA, 1 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los sindicatos UGT y CC.OO consideraron hoy que la salida de la constructora Salvador Rus de la Unión Temporal de Empresas (UTE) encargada de construir la Línea 1 del Metro de Sevilla no repercutirá a las obras ni en la plantilla de trabajadores, puesto que la compañía sevillana "tenía una participación muy pequeña".

El secretario sectorial de la Federación del Metal, Construcción y Afines (MCA) de UGT, Joaquín Barrera, aseguró a Europa Press que los operarios están negociando que "parte" de los trabajadores contratados por el Grupo Rus continúen en los trabajos del suburbano "con las otras empresas", Dragados, Sacyr y Gea-21. No obstante, apuntó que estas cuestiones no se abordarán con representantes sindicales porque "son puramente administrativas".

Por su parte, el secretario provincial de la Federación de Construcción, Madera y Afines (Fecoma) de CC.OO, Antonio Salazar, declaró, en relación con la salida de Salvador Rus, que "no creo que afecte a la construcción de la obra".

Según destacó Salazar, en declaraciones a Europa Press, en el proyecto del Metro de Sevilla "hay empresas con demasiada solvencia como para que la obra se resienta porque una de ellas se vaya".

El motivo de dicha salida radica en el "compromiso interno" que adquirió Salvador Rus, actualmente propiedad del Grupo Panasfalto, con el Grupo Rusvel, que formaba parte de la concesionaria del Metro, donde poseía el nueve por ciento de dicha sociedad, porcentaje del que se desprendió, algo que comunicó al resto de accionistas de la concesionaria, que tienen un derecho de suscripción preferente.

Las empresas que actualmente forman parte de la concesionaria, tras la salida de Rusvel, son Dragados, Sacyr y GEA 21 --estas forman además la UTE constructora junto a Salvador Rus--, además de Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF), la empresa de transportes de Zaragoza Tuzsa y Tussam.

Ese compromiso interno vino motivado por el hecho de que ambas empresas eran una sola cuando se presentaron al concurso para optar a la concesionaria del Metro. Posteriormente, con la adquisición por parte de Panasfalto de la división constructora de Rus, la familia que daba apellido a la empresa constituyó Rusvel, que quedó como parte de la concesionaria del Metro.

Pese a dicha división, ambas empresas alcanzaron un acuerdo por el que, en el momento que una abandonara el proyecto, la otra haría lo propio en la UTE constructora de las obras. Las fuentes recordaron que en el caso de la UTE, no se trata de una sociedad anónima sino de una unión temporal de empresas, por lo que no es necesario vender ninguna acción, sino sólo comunicar su abandono y negociar a quién corresponderá ahora su parte de trabajo en la obra.

Rafael Catalá

Rafael Catalá

Ministro de Justicia

28/11/2017

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