El restaurante Río Grande eleva a los tribunales la ocupación de su jardín por las obras del Metro

 

El restaurante Río Grande eleva a los tribunales la ocupación de su jardín por las obras del Metro

Actualizado 10/05/2006 18:56:50 CET

SEVILLA, 10 May. (EUROPA PRESS) -

El restaurante Río Grande, ubicado en la popular calle Betis de Sevilla capital, ha elevado a la vía Penal y a la vía Contencioso-Administrativa sendas denuncias contra la Unión Temporal de Empresas (UTE) Metro de Sevilla a consecuencia de la ocupación de sus jardines para las obras correspondientes a la Línea 1 del Metro.

La propietaria del negocio, María del Carmen García, informó a Europa Press de que desde que en 2005 se dictase la ocupación "temporal" de los jardines del restaurante Río Grande con motivo de las obras del Metro, la dirección del establecimiento resolvió elevar el caso a los juzgados de lo Contencioso-Administrativo al entender que dicha ocupación no ofrecía las debidas garantías.

El restaurante recurrió la ocupación de sus jardines por parte de la empresa adjudicataria de las obras del Metro de Sevilla, promovidas por la Consejería de Obras Públicas y Transportes, y solicitó la paralización cautelar de los trabajos en espera de una sentencia firme, medida que inicialmente fue rechazada por la autoridad judicial.

Ya el pasado 18 de abril, y en virtud de una nueva acta de ocupación adelantada hoy por la prensa local, la UTE Metro de Sevilla introdujo su maquinaria en el interior del jardín en contra de la voluntad de la dirección de Río Grande, lo que motivó una segunda denuncia ante el Juzgado de Instrucción número 18 de Sevilla.

Además, María del Carmen García expuso que las inyecciones de hormigón que actualmente acomete la empresa adjudicataria de las obras en el entorno de la Plaza de Cuba para garantizar la estabilidad del subsuelo, de cara al comienzo de los trabajos de perforación de la tuneladora del Metro bajo el lecho del río Guadalquivir, supondrán la "muerte definitiva" de las especias "únicas y singulares" de los jardines de Río Grande.

En ese sentido, se amparó en un estudio elaborado por el catedrático de la Universidad de Sevilla Antonio Jaramillo para advertir de que las inyecciones de hormigón podrían producir "un daño irreparable" sobre las seis palmeras sexagenarias existentes en los jardines una vez que el hormigón "aflore hasta los sustratos" de los que se nutre la flora.

La propietaria del negocio advirtió de que en el jardín existen especies "únicas", destacando una palmera de 12 brazos, e insistió en que los propios técnicos de la UTE Metro de Sevilla han reconocido que es "imposible" que la flora del jardín no sufra las consecuencias de las inyecciones de hormigón.

Así, y mientras la Consejería de Obras Públicas asegura que no se talarán las plantas, sino que serán tratadas "con el máximo celo", la propietaria del negocio manifestó que desde que hace más de tres años se hizo cargo del establecimiento, ha recuperado y cuidado "con esmero" un jardín cuya vida ve peligrar.

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