El Supremo rebaja de 29 a 21 años de cárcel la pena al joven que violó y mató a una anciana

Actualizado 03/07/2012 16:48:50 CET

SEVILLA, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal Supremo (TS) ha rebajado de 29 años y once meses a 21 años de cárcel la pena impuesta al joven que violó y asesinó de 21 puñaladas a una anciana de 78 años de edad en la barriada sevillana del Parque Alcosa tras estar de fiesta en el estadio de la Cartuja, al aplicarle la eximente incompleta derivada del consumo "abusivo" de drogas y alcohol.

En el juicio, la Fiscalía de Sevilla reclamó una condena para el acusado de 34 años por el asesinato y la agresión sexual, así como una multa de 2.430 euros por un delito de allanamiento de morada, considerando además que en el caso de la agresión sexual existía la agravante de abuso de superioridad.

En la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo estima parcialmente el recurso interpuesto por la defensa del imputado contra la sentencia de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Sevilla, que condenó al acusado a 21 años por un delito de asesinato y a ocho años y once meses de prisión por un delito de agresión sexual.

La Audiencia Provincial de Sevilla aplicó al acusado una atenuante genérica por actuar bajo los efectos del alcohol y las drogas, pero el Supremo entiende que se ha de aplicar la eximente incompleta, lo que "obliga a rebajar las penas en uno o dos grados", por lo que en el delito de asesinato esa aminoración "nos lleva a una pena comprendida entre diez años y 19 años, once meses y 29 días".

"La especial brutalidad, tomada en consideracio*n por la sentencia de instancia, la realización en la morada de la ofendida que no siendo agravante genérica ya, sin embargo sí es dato que comporta mayor antijuricidad, y las condiciones de ésta aconsejan la imposición de la pena en su mitad superior, sin dejar tampoco de sopesar la presentación voluntaria del condenado en la comisaría para no buscar tramos más altos", por lo que "en tal contexto se estima ponderada la duración de 16 años de prisión".

En cuanto al delito de agresión sexual, dice que "ha de tomarse en consideración la especial vulnerabilidad de la víctima", por lo que, por este delito, lo condena a cinco años de cárcel.

LOS HECHOS

Los hechos tuvieron lugar el día 6 de junio de 2010, cuando el acusado fue a una fiesta de música electrónica en el Estadio de la Cartuja de Sevilla, fiesta que se prolongó hasta las 8,00 horas de la madrugada, cuando volvió a su vivienda y, una vez en el interior del bloque, se encontró con la víctima, Efigenia G.L., de 78 años de edad.

En ese momento, entró en el piso de la fallecida, se abalanzó sobre ella y la violó, tras lo que le propinó 21 puñaladas por todo el cuerpo, al menos tres de ellas en el corazón que resultaron mortales. A consecuencia de las heridas, la anciana falleció, mientras que el condenado se fue a su domicilio y, tras ducharse, se acostó.

Al día siguiente, el acusado llamó a su padre y le dijo que había hecho algo "muy gordo", por lo que lo acompañó a comisaría para que contara "lo que pasó".

Durante la vista oral celebrada en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Sevilla, el acusado relató cómo en la tarde del 5 de junio de 2010 acudió a las 21,30 horas con varios amigos a un festival en el Estadio de la Cartuja, con un 'botellón' previo de unas dos horas en el que bebió una cantidad de "whisky y ron" que ha cifrado en unos "siete, ocho o nueve vasos".

LA DECLARACIÓN DEL ACUSADO

Desde el momento en el que entró en el recinto "un poco alcoholizado", y hasta que despertó al día siguiente, ya aseguró no recordar sino "flashes" y, de hecho, se remitió a "lo que me dijeron" para dar cuenta de su comportamiento dentro del recinto, en el que se separó de su grupo para irse con otros.

Sí recordó haber entrado en un servicio para consumir varias sustancias estupefacientes --pastillas de éxtasis, cristal y éxtasis líquido que mezcló con alcohol-- al principio de su estancia en estas instalaciones. Después, aseguró haber "perdido la noción". También aseveró tener un "leve recuerdo" de permanecer con su amigo Moisés F.M. en el aparcamiento de la Cartuja, ya por la mañana, donde siguió bebiendo, y, ya en su portal, de mantener una conversación con la víctima.

Dijo no recordar, en cambio, haber estado en casa de Efigenia ni pudo dar explicación al hecho de que varias prendas de ropa de su propiedad se encontraran en el interior de este domicilio.

"NUNCA ME HE METIDO EN UNA PELEA"

Al despertar y observar la existencia de sangre en su pierna y brazo, le pareció "raro", y al ducharse y ver que no contaba con ninguna herida, se puso en contacto con su amigo, al que, según su versión, no habría confesado el crimen, pues no lo recordaba, sino que se encontraba "muy asustado, porque soy una persona que no he tenido problemas con nada ni con nadie y nunca me he metido en una pelea".

Borja B.O. sostuvo que tras hablar con Moisés y con su madre en un parque, constatar que no había tenido ningún conflicto en la fiesta y recordar el acusado su conversación con su vecina, fueron a llamar a la puerta de ésta, sin que respondiera.

Posteriormente, llamó a su padre, que se encontraba en la playa, para pedirle que viniera a un bar cercano; durante este lapso de tiempo, aseveró no recordar si se deshizo del cuchillo que previamente habría tirado por la ventana y que se encontraba en una jardinera, puesto que "me encontraba aún resacoso y con síntomas de las drogas".

A su padre, el acusado le contó que "algo había pasado", pues "había consumido bastante droga y tenía sangre que no era mía", tras lo cual pidió a su padre que le llevara a una comisaría de Policía para declarar.