Tribunales.- Revocan la condena a una mujer sorprendida con mobiliario público robado en una plaza de San Juan

Barrio de Santa Isabel
EUROPA PRESS
Publicado 27/03/2018 14:52:02CET

Viajaba en una furgoneta con los efectos sustraídos pero no queda acreditada su autoría o que conociese la procedencia del material

SEVILLA, 27 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia de Sevilla ha revocado una sentencia que condenaba a ocho meses de cárcel a una mujer por un delito de hurto, derivado del robo de los respaldos de numerosos bancos de hierro forjado instalados en una plaza del barrio desfavorecido de San Juan de Aznalfarache. Y es que aunque esta mujer fue sorprendida en un vehículo que cargaba ocho de los respaldos sustraídos, no ha quedado acreditado que fuese "la persona que sustrajo el mobiliario" o que conociese la procedencia del material.

Los hechos en cuestión, según esta sentencia de la Audiencia recogida por Europa Press, se remontan a una noche de finales de agosto de 2012, cuando habrían sido sustraídos los respaldos de numerosos bancos de hierro forjado instalados en una plaza de la calle Argentina de San Juan de Aznalfarache, en plena barriada desfavorecida de Santa Isabel.

Merced a dicha situación, el Juzgado de lo Penal número cinco de Sevilla emitió en noviembre de 2016 una sentencia, declarando como hechos probados que en la madrugada del 28 de agosto de 2012, la protagonista de este caso y otra mujer "que se halla en ignorado paradero" sustrajeron los citados respaldos de los bancos de hierro forjado, valorados en 1.480 euros.

Y es que según la sentencia condenatoria, sobre las 5,40 horas de aquella madrugada, estas mujeres "circulaban por la calle pero Mingo de Sevilla, portando los efectos sustraídos en una furgoneta Citröen Jumper" propiedad de una tercera persona, cuando "fueron sorprendidas por la Policía, que les intervino y recuperó los efectos sustraídos, entregándolos a su legítimo propietario", en este caso el Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache.

Por ello, esta mujer fue condenada a ocho meses de cárcel por un delito de hurto, así como a indemnizar económicamente al Ayuntamiento de San Juan, en función del "coste de la recolocación de los respaldos recuperados a su estado original".

QUIEN SUSTRAJO LOS RESPALDOS

Pero frente a dicha sentencia condenatoria, esta mujer elevó un recuso a la Audiencia Provincial, alegando que las pruebas que mediaban en el caso no acreditaban que ella fuese "la persona que sustrajo el mobiliario hallado en el interior de la furgoneta".

Al respecto, la Audiencia ha estimado plenamente su recurso de apelación y ha revocado íntegramente la sentencia condenatoria, absolviendo así a esta mujer.

Y es que según la sentencia de la Audiencia, "las pruebas practicadas no acreditan suficientemente que la acusada cometiera el delito". De un lado, el procedimiento no ha contado con la versión de los hechos de la acusada, porque "no prestó declaración ante la Policía Local, en las actuaciones no figura completa su declaración ante el juzgado de Instrucción y no compareció a juicio".

Además, precisa la Audiencia que esta mujer "ocupaba como copiloto un vehículo que no era de su propiedad y ni siquiera conducía", toda vez que los propios agentes de la Policía Local "indicaron que ninguna de las dos mujeres dijo nada sobre la carga del vehículo" y "el hecho de viajar como copiloto no acredita desde luego" que esta persona "conociera el contenido de la carga ni mucho menos su procedencia".

OTRAS CIRCUNSTANCIAS

Igualmente, razona la Audiencia que de la información recabada en el proceso judicial, constaba expresamente la desaparición de "hasta once respaldos" en la citada plaza de San Juan desde el 27 de agosto a las 13,54 horas, "esto es, casi dos días antes de ser interceptada la acusada", un "amplio lapso temporal" al que se suma el hecho de que "los respaldos ocupados en el vehículo eran sólo ocho, tres menos de los que al parecer faltaban en el parque", y la distancia de "varios kilómetros" que mediaba entre el lugar del robo y el sitio donde fue interceptada la furgoneta en la que viajaba la acusada.

Todas estas circunstancias "permiten cuestionar que fuera la acusada quien sustrajo los objetos intervenidos, (...) incertidumbre que necesariamente debe conducir a un pronunciamiento absolutorio".