UPO.-Francisco Llera: Los ciudadanos tienden a olvidar la presencia real de la amenaza del terrorismo yihadista

 

UPO.-Francisco Llera: Los ciudadanos tienden a olvidar la presencia real de la amenaza del terrorismo yihadista

Francisco Llera
EUROPA PRESS/UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE (UPO)
Actualizado 08/07/2015 17:22:56 CET

CARMONA (SEVILLA), 8 Jul. (EUROPA PRESS) -

El catedrático de Ciencia Política de la Universidad del País Vasco y director del Euskobarómetro, Francisco Llera Ramo, ha asegurado que medios de comunicación y ciudadanos tienden a olvidarse de la presencia real de la amenaza del terrorismo yihadista y a verla como un espectáculo que se produce en escenarios lejanos. Según Llera, "les falta buena información al respecto y, especialmente, movilización. Nosotros tenemos la experiencia de la eficacia fundamental de la movilización contra ETA, por ejemplo".

Francisco José Llera ha realizado estas declaraciones con motivo de su participación en el 'X Curso internacional sobre terrorismo yihadista: dinámicas regionales y amenazas globales' que se celebra en el marco de los cursos de verano de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) en Carmona (Sevilla), y en el que ha impartido la conferencia 'La opinión pública española ante la amenaza del terrorismo y el papel de las víctimas'. Dicho seminario está dirigido por Manuel Ricardo Torres Soriano, profesor del Área de Ciencias Políticas y de la Administración de la Universidad Pablo de Olavide.

Sin embargo, la percepción de la realidad de la amenaza cambia cuando se acerca a nuestra casa, según este especialista, que ha señalado que entre los años 2012 y 2014, por ejemplo, la percepción del riesgo de atentados islamistas en España no era mayoritaria. Fueron los atentados de París y, especialmente, la movilización mediática y política ante los mismos, los que elevaron la percepción de tal amenaza hasta el 64 por ciento, según ha destacado.

Con respecto a la importancia de la opinión pública en la lucha contra el terrorismo, el catedrático ha manifestado que una buena información y la movilización de la opinión, sobre todo, desde la unidad de acción política, es una pieza estratégica fundamental, tanto en la minimización de los riesgos o del impacto ante nuevos atentados, como en la alerta ciudadana ante movimientos sospechosos, procesos de radicalización y colaboración con los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.

"Un diagnóstico común, una estrategia compartida, una buena información y la movilización son claves, si no para conjurar el peligro, sí para prevenirlo y, sobre todo, reducir sus efectos", según el director del Euskobarómetro.

Las víctimas juegan un papel estratégico de primer orden, como se ha podido comprobar en el caso del terrorismo etarra. Y es que, además de la reparación, memoria y justicia que les debe la sociedad, "su presencia y su acción cumplen una función moralizadora de nuestras conciencias y de movilización de la opinión pública en torno a los principios democráticos y los derechos fundamentales. El problema se plantea cuando ellas mismas o los actores políticos o mediáticos tratan de instrumentalizarlas con fines partidistas", ha puntualizado el profesor.

La opinión de la sociedad española ha experimentado una evolución considerable en relación al terrorismo yihadista. El primer atentado islamista, que se saldó con 18 muertos y 82 heridos, se produjo en el bar 'El descanso' de Torrejón (Madrid) el 12 de abril de 1985. "Sin embargo, la ausencia de reacción y análisis fue escandalosa. En ese momento ETA y, en menor medida, los GAL, acaparaban toda la atención de políticos, medios y ciudadanos. Los medios y los ciudadanos necesitamos casi 20 años y atentados más brutales y espectaculares para reaccionar, aunque no así los cuerpos y fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia del Estado", ha manifestado Francisco José Llera.

En 1994 Al-Qaeda funda su primera célula en España; en 1995 se produce la primera detención yihadista en Barcelona; en 1997 ya se conocen informes de la Unidad Central de Información Exterior del Cuerpo Nacional de Policía sobre el riesgo de atentados yihadistas en España y ese mismo año se produce la desarticulación en Valencia de la primera célula yihadista.

En opinión del profesor, "es sólo tras los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York, el 11-S de 2011, cuando el terrorismo islamista entra en la agenda mediática y, un par de meses después, se desmantela en España una célula de Al-Qaeda por su vinculación con la preparación de los atentados del 11-S. Por fin, la opinión pública reacciona y comienza a percibir la amenaza real del terrorismo internacional. Con todo, nuestra mayor preocupación seguía siendo ETA".

En España, el 11-M genera un antes y un después en la toma de conciencia sobre este fenómeno. Aunque los atentados de Madrid operan en una agenda de preocupaciones muy nutrida de informaciones y reacciones nacionales e internacionales tras el 11-S, "el momento político en que se produce y la polarización que caracteriza a medios y partidos en España genera una politización y una división sin precedentes sobre las causas, las autorías, las reacciones, los compromisos internacionales de España y hasta el resultado electoral del 14-M", ha declarado Llera Ramo.

En opinión de este experto, si el 11-S produjo un importante consenso sobre el origen e importancia de la amenaza y la reacción internacional ante la misma, el 11-M generó división y nos llevó a interiorizar un conflicto en clave de política nacional. "Finalmente, la crisis y el final de ETA han vuelto a cambiar la agenda y una bajada de la guardia, salvo en momentos puntuales en que se producen atentados como los de París a principios de este mismo año", ha concluido.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies